Archive for July, 2010

Por dentro

July 23, 2010

Con ustedes, un tomate:

Concretamente, la resonancia magnética de un tomate.

Una alcachofa:

Y esto es un durio, que ni sabía que existían pero que, visto así, da mucho miedo:

Más en Inside Insides.

Advertisements

Y ahora algo completamente diferente

July 20, 2010

Parece que, según el CIS, Zapatero fue el ganador del debate del estado de la nación. O más bien según la prensa, porque lo que dicen los resultados de la encuesta es que un 26.1 % cree que ganó Zapatero, un 19.8 % Rajoy, un 3.5 % que ganó otro de los líderes políticos, un 36.5 % que no ganó nadie y un 14 % no sabe o no contesta. Al PP los resultados le parecen sospechosos, y ya se están quejando, así que ya la vamos a tener montada (y van). Y digo yo, ¿no deberíamos preocuparnos mucho más de que haya un 50.5% a los que no les gusta ninguno?

Sarah Palin compara sus faltas de ortografía con la inventiva Shakespeare. Tal cual. Internet, rápida como el rayo, ya tiene respuesta: #shakespalin, con citas de Shakespeare alteradas a lo Palin:

If music be the food of love, let’s hunt music with helicopters.

How’s all that bein’ and not bein’ workin’ out for ya?

Not that I lov’d Alaska less, but that I lov’d Money more

Como un canto rodao

July 19, 2010

El general McChrystal ha dimitido de su cargo de máximo responsable de la guerra en Afganistán. O lo han echado. O lo han dimitido, como término medio. No está clara la cosa. Lo que sí está claro es el motivo: un reportaje/entrevista en Rolling Stone.

Revista de glorioso y musical pasado, la Rolling Stone de hoy día ha perdido la relevancia en lo musical, pero sus reportajes de temas serios (política, economía, esas cosas) siguen teniendo muy buena fama. Hace poco tiempo me llegó una de estas promociones sobrenaturales que Amazon ofrece de vez en cuando: subscripción a un año de la revista por un dólar (los doce números, no cada uno), gastos de envío incluidos. Por este motivo me ha llegado el ejemplar con el ya famoso reportaje.

Lo firma Michael Hastings, que iba a entrevistar a McChrystal un par de días, pero que debido a la erupción del volcan en Islandia acabó acompañándolo durante un mes, incluyendo una visita al frente en Kandahar. El reportaje da más vergüenza ajena que otra cosa, con muchos altos cargos militares sonando como bravucones miembros de una fraternidad. Que es probablemente lo que fueron en su día, pero uno esperaba que a estas alturas hubieran cambiado. Faltas de respeto al vice presidente Joe Biden y otros algos cargos, chulería, tacos… No son desde luego indicios de un golpe de estado, ni siquiera muestras de incompetencia a la hora de dirigir una guerra, pero sí una tremenda falta de profesionalidad en alguien cuyo cargo es casi tan político y diplomático como militar.

Una de las preguntas que se hace ahora la gente es cómo un artículo con semejantes consecuencias no ha aparecido en, digamos, el New York Times o el Washington Post, sino en una revista con Lady Gaga enseñando el culo en la portada.

Uno de los mejores análisis (vídeo aquí), como de costumbre, lo aporta Jon Stewart, otro que desde un medio poco ortodoxo (su programa de noticias y humor The Daily Show, estrella junto con South Park del canal Comedy Central) le está dando un baño a los periodistas de toda la vida:

Stewart: But the real shock to the reporters was what this Rolling Stone journalist will be giving up.

Audio con declaraciones de Celeste Headlee, de NPR: You obviously were not worried about access in the future; I can’t imagine you are going to get it.

Stewart, respondiendo por Hastings: Yeah, I don’t need it anymore; I got this amazing story.

El otro día el blog La Palabra Escrita cerraba su magnífica serie de entrevistas sobre el estado del periodismo con una con David Simon, creador de The Wire y al que (nunca lo he ocultado) tengo en un altar. La entrevista no dice nada nuevo (aunque lo que dice lo dice muy bien), porque Simon no ha cambiado su tesis: los blogs no son periodismo, necesitamos periodismo profesional, pero los dueños de los periódicos se los cargaron para sacar más beneficios, y ahora tienen un producto tan malo que nadie está dispuesto a pagar.

Mejor leerse la entrevista, que está todo muy bien explicado.

El asombro ante la supuesta audacia de Rolling Stone no está muy lejos de las ideas de Simon. A día de hoy, muchos medios tradicionales creen que una de sus pocas ventajas ante blogs y similares es su mayor facilidad para acceder a fuentes oficiales, con el halo de legimitidad que les aporta. El miedo a perder dicho acceso hace que luego no hagan nada con el mismo, dinamitando cualquier teórica ventaja que tenían frente a los blogs. El periodista profesional acaba siendo un transmisor de la historia oficial que se le da prácticamente masticada.

Ahí están las ruedas de prensa sin preguntas, cada vez más frecuentes en nuestro país, y eso cuando el partido de rigo no manda el vídeo directamente. Una profesión, una forma de entender el mundo, suicidándose en directo. Sería fascinante si no fuera tan triste.

Exit through the gift shop

July 18, 2010

El documental arranca con Banksy (careta, voz distorsionada, acentazo inglés) diciendo que todo esto empezó como un proyecto de documental sobre el street art, hecho por otro tío, y que acabó como acabó.

El tío en cuestión es Thierry Guetta, francés residente en Los Angeles, obsesionado con grabar su vida en vídeo. Graba todo el tiempo. Luego no hace nada con ello, simplemente guarda las cintas.

Guetta resulta ser primo del artista callejero Invader. Cuando Guetta se entera, se obsesiona con el mundillo, y empieza a grabar a las principales figuras del street art, incluyendo entre otros a Shepard Fairey, inicialmente conocido por la campaña Obey con André el Gigante, aunque hoy día mucho más famoso por el poster Hope de Obama.

Guetta acaba convertido en un perfecto guía de Los Angeles, conocedor de los mejores lugares para colocar arte urbano. Y es por ese motivo que un día recibe una llamada de Banksy, en su primera visita a la ciudad. Los dos acaban colaborando (por ejemplo en el preso de Guantanamo en Disney Land, donde Guetta pasa unas horas siendo interrogado por la seguridad del parque), y se gana la confianza de Banksy, que le deja incluso grabar en su estudio en Inglaterra.

Esta época coincide con la gran explosión en popularidad del arte urbano. Banksy y las demás grandes figuras, preocupados por la imagen de su movimiento, le dicen a Guetta que es hora de que vea la luz el supuesto documental que lleva años grabando.

Aquí es cuando la cosa se sale de madre.

Guetta le entrega a Banksy una hora y media de fragmentos de pocos segundos, con música cacofónica. Una pesadilla. Banksy comenta que en ese momento empezó a dudar de si estaba frente a un cineasta, o un enfermo mental con una cámara. Y aún así, había muchas horas de vídeo fantástico, así que decide ir a Los Angeles a pedírselo, para intentar montarlo él.

Para entonces Guetta ha empezado a desarrollar arte por sí mismo, bajo el nombre de Mr Brainwash. Banksy le sugiere montar una pequeña exposición, para tener una excusa para ir a Los Angeles. El problema es que a Guetta se le va la pinza, hipoteca su casa, alquila un recinto enorme y contrata a un ejército de artistas y diseñadores para que creen piezas siguiendo sus instrucciones. Usando un par de frases promocionales de Banksy y el resto de artistas más conocidos, junto a una capacidad innata para el autobombo, logra que la exposición sea un éxito, vendiendo cientos de piezas por precios desorbitados, ante la desaprobación de sus antiguos compañeros, que ven semejantes excesos como una perversión de su movimiento.

La pregunta que todo el mundo se hace es cuánto hay de documental, cuánto de ficción, y cuanto de tomadura de pelo por parte de Banksy y asociados.

Por un lado, el metraje de los otros artistas trabajando parece completamente real. La gente está más delgada y más joven. El paso del tiempo, de varios años, parece innegable. Alguien ha grabado esas imágenes, hace años.

Pero el resto de la historia, especialmente desde el nacimiento de Mr Brainwash, bien podría ser un montaje de Banksy para reírse de la gente. Hay quien cree que él está detrás de todas las piezas (que por tanto serían falsas, pero valdrían más dinero que si fueran verdaderas), y quien cree que la historia es un disparate tal que tiene que ser cierta.

Yo, francamente, no me atrevo a opinar.

Lo que sí está claro es que la película es fascinante y divertidísima, con un ritmo tremendo pese a los múltiples saltos que va dando. El metraje con Banksy trabajando (la cabina de teléfono, el preso de Guantánamo) es una gozada, y él da la impresión de ser un tipo de lo más normal y gracioso, el amigo que todos queremos tener.

De las películas más originales y disfrutables que he visto en mucho tiempo.

Hoy, en nuestra sección “Gente que hace cosas fascinantes y las cuelga en internet”…

July 16, 2010

Super Mario en un muro.

Y el autor explicando cómo lo hizo:

Vía Topless Robot.

Nuestros números

July 8, 2010

Titular de El País: Uno de cada tres adolescentes, en riesgo de ser maltratador.

Primera reacción: joder, uno de cada tres, qué barbaridad.

Segunda reacción: casi que son muchos, ¿no?

Tercera reacción: ¿y qué significa en riesgo de ser maltratador exactamente?

El artículo también aporta un link con los principales resultados del estudio Igualdad y prevención de la violencia de género en la adolescencia. Y ahí uno se encuentra con que el 32.1% viene de un gráfico con el título Protección de los adolescentes del riesgo de ejercer violencia de género, donde los resultados son 64.7% buena, 32.1% intermedia y 3.2% maltratadores.

No sólo queda poco claro de qué se está hablando exactamente (no aportan la pregunta o criterio que se usó), sino que, si uno se la toma por lo literal, hay un 32.1% de adolescentes a los que no se les da protección para, supongo, no convertirse en maltratadores (en qué consistiría dicha protección tampoco queda claro). Pero es que dentro de ese casi tercio habrá chiquillos estupendos, que no le harían daño a una mosca (porque no va a ser que todo el que no este protegido acabe pegándole a su mujer). No veo yo claro el titular, no…

Estas cosas me tocan mucho la moral, porque exagerando/tergiversando/malinterpretando (que cada cual escoja) este tipo de noticias se acaba haciendo más daño que otra cosa. A lo mejor es deformación profesional, pero creo que cuando uno se enfrenta a un problema serio, lo mejor que se puede hacer, antes de nada, es saber cuál es la situación, con la mayor objetividad posible. Un vez entendido el problema, se buscan las causas, y después las soluciones. Y no buscar causas que justifiquen las soluciones, sin entender el problema, como suele ocurrir en la política.

Y más cuando el informe no estaba falto de datos con los que elaborar un titular suficientemente espeluznante.

Por ejemplo, parece que 13.1% de los chicos responde haber ejercido o intentado situaciones de maltrato respecto a chicas con las que están saliendo, han salido o que querían salir con ellos. El 13.1 es una barbaridad, concretamente corresponde a tres de los veintitrés convocados de la selección española en el mundial, o a un jugador y medio del equipo titular, o dos chavales en una clase típica de unas treinta personas.

O que en torno al 25 % de los jóvenes (con poca dependencia del género) cree que si los demas saben lo que sientes, te harán daño, y que si la gente cree que eres una persona sensible, te harán daño.

O que un 30.7% de los chicos creen que decirle a una mujer que no vale nada no es maltrato, un 22.8% cree que lo es hacerle sentir miedo, y tratar que no salga con amigas un 22.7%.

Por si esto no fuera lo suficientemente espeluznante: las chicas opinan lo mismo con 18, 13.8 y 15.1%.

Lo dicho, necesidad ninguna de exagerar/tergiversar/malinterpretar los números. Y como dicen en The West Wing,  the right place to start is to say: fair is fair, this is who we are, these are our numbers.

Ronnie James Dio (III)

July 2, 2010

En 1983 se publica Holy Diver, el primer disco de Dio, la banda. Además de Dio y Vinnie Appice cuenta con Jimmy Bain (ex-Rainbow) al bajo y un entonces no muy conocido Vivian Campbell (ex-Sweet Savage) a la guitarra. Menos oscuro que su trabajo con Sabbath, menos centrado en el virtuosismo que con Rainbow, las canciones son más simples (casi formulísticas en estructura), muy melódicas y con la voz de Dio como principal atractivo.

El disco demuestra que el cantante sigue en racha, tanto desde el punto de vista artístico como el comercial. Se rueda incluso un vídeo para la canción que da nombre al disco, que imagino que en su día sería fantástico, y que está muy a tono con el tipo de letras de la banda, pero que hoy da un poco de risa:

El grupo se convierte en uno de las principales bandas en directo de los Estados Unidos (que nunca han sido muy de este estilo de música), llenando estadios y apareciendo en programas de televisión:

El siguiente trabajo, The Last in Line, es también estupendo, y también viene con vídeo descacharrante incorporado (aunque al menos no tiene al cantante haciendo de héroe de acción con su metro sesenta de altura):

Sacred Heart ya empieza a mostrar señales de ligera decadencia, y aunque Dream Evil supone una pequeña remontada, Lock up the wolves es un disco correcto que pasa sin pena ni gloria. La situación en Black Sabbath es aún peor, y la única razón de que Tony Iommi no firme los discos con su nombre son presiones de la discográfica. En 1992 se produce una reunión de la formación de The Mob Rules (Appice a la batería) para grabar Dehumanizer. Con un sonido más moderno, y con unas letras para dejarlas aparte, el disco es sin embargo lo mejor de Sabbath en años,  y revitaliza las carreras de todos los presentes.

Y cuanto tanto prometía la situación, Ozzy anuncia su despedida del mundo de la música (creo que la segunda de las cuatro que lleva ya) e invita a Black Sabbath a ser sus teloneros en sus conciertos de despedida. Iommi y Buttler están de acuerdo, pero Dio dice que de eso nada, y abandona la banda de nuevo, llevándose consigo a Appice. Finalmente fueron Rob Halford (de Judas Priest, también nativos de Birminghan, y que cantaría con la banda otra vez en 2004) y el batería original, Bill Ward, los que completaron la formación de Sabbath:

Maniquíes

July 1, 2010

Si el otro día copiaba un artículo que hablaba de la desconexión entre los políticos y la realidad cotidiana, El País analiza ahora su desconexión con la política, en este caso debido a la disciplina de voto, que combinada con las listas cerradas hace que el tener a tal o cual parlamentario sentado sea, muchas veces, un poco irrelevante. Citando el artículo:

En España, en cambio, está decidido de antemano el resultado de las votaciones. Para conocerlo, basta con contar el número de escaños de cada grupo, con la única salvedad de las ausencias o los errores. Casi podrían votar los portavoces en nombre de todos los parlamentarios del grupo.

Lo cual ya lo sabíamos todos, pero cuanto más se diga mejor. El caso español se compara, como es habitual, con el anglosajón:

En Estados Unidos, el presidente Barack Obama tuvo que pelear uno a uno los votos de su propio partido para aprobar la polémica reforma sanitaria. Y en su momento Tony Blair tuvo que ganarse el voto de los laboristas para lograr apoyo para la Guerra de Irak. En esos países no hay disciplina de voto y cada parlamentario responde directamente ante sus electores.

Soy el primero al que le ha jodido ver a Obama atascado negociando la reforma sanitaria (aunque esto tiene quizás más que ver con el estado actual del partido Republicano que con cualquier otra cosa), pero no se puede negar que el sistema estadounidense favorece mucho más la negociación, que en España se limita, si acaso, a los casos en que para sacar mayoría hay que llegar a un acuerdo con Izquierda Unida o los partidos nacionalistas.

Por eso el sistema permite que salgan elegidos senadores relativamente incómodos para su partido, como Obama, McCain o Lieberman, y que los Congresistas y Senadores sean responables ante su electorado por lo que votan en la cámara (lo que le ha costado la cabeza a más de uno).

En España, ¿alguien se acuerda de quién iba tercero de lista en algún partido, en las últimas elecciones (por no decir primero)? Pues eso.