Negaciones

I

El Papa se jubila. Es el primero en 600 años, y dado que Gregorio XII renunció como parte de una maniobra para resolver el cisma con los Antipapas de Avignon y Pisa (eran tiempos mucho más entretenidos), podemos decir que es, cuanto menos, el primer papa moderno en hacerlo.

Nótese el oxímoron: papa moderno. Estoy hecho un poeta.

Desde el aspecto puramente formal la cosa no deja de tener su aquel: ¿qué es un ex-papa? ¿A qué se dedica un ex-papa? ¿Se quedará con el nombre de Benedicto (con o sin el XVI), o vuelve a ser Ratzinger? ¿Cuánto dura la infalibilidad? ¿Y si Dios le revela algo el 1 de marzo?

En internet no han faltado, además de los chascarillos puros y duros, las comparaciones con la política española del momento: “oh, mira, si se va hasta el Papa, aprende, Rajoy, abdica, Juan Carlos”.

Y sin embargo, Rajoy tiene perfectamente aprendida la gran enseñanza de la Iglesia en el siglo XX y lo que va de XXI, que dice algo así como: “Pedro se echó atrás porque sólo negó tres veces, pero si hubiera seguido así unos años se lo habría acabado creyendo”.

II

Dejar un puesto vitalicio debe de ser muy parecido a morirse, dado que lo que la prensa viene publicando tiene más de obituario que de análisis periodístico. Lo de la portada de La Gaceta, paloma incluida, parece sacado de La Hora Chanante, La Razón no se queda atrás, y así con todos. El País viene a decir que fue un papa muy bueno, si acaso un poco torpe como gestor, rodeado de gente muy mala.

No digo yo que se avecinen cosas peores (y eso que Rouco no suena como papable), pero los últimos años tampoco han estado mal despachados.

Al final va a ser que lo que ha quedado claro es el nivel de objetividad de la prensa española. Eso, o el grado de aconfesionalidad del país. Escoja el lector la opción que le resulte menos deprimente; yo aún estoy dudando.

Menos mal que aún queda por ahí (normalmente en el extranjero) gente capaz de aplicar un punto de vista, digamos, diferente, empezando por Libération y el Papus Interruptus de su portada. En el New York Times, John Patrick Shanley carga contra la falta de mujeres en la Iglesia, y Jason Berry pide que antes de retirarse logre, al menos, que el Cardenal Sodano renuncie. Slate ha republicado un artículo de Christopher Hitchens (y si se rebusca, se encuentran otros) soltando raciones de bilis incluso mayores de lo habitual en él (que ya es decir), y Andrew Sullivan (homosexual, católico, liberal, conservador) ha dedicado gran parte de su extenso The Dish a la abdicación (con su habitual resumen diario del tema aquí).

¿Qué ha logrado poner de acuerdo a un ateo militante con un católico reformista? En este caso (que no es la primera vez), lo que ambos consideran es la gran mancha en el historial de Ratzinger: los abusos a menores en la Iglesia.

III

El País publica un artículo titulado “El pontífice que trató de romper el silencio sobre los abusos sexuales“. Me quedo sorprendido: ¿me habré enterado mal de la historia? ¿Me he perdido la lucha de Ratzinger contra la pederastia?

La ilusión no dura mucho más allá del titular: sí, Ratzinger ha pedido perdón y ha anunciado que las víctimas son su prioridad, pero sólo según dichas víctimas iban saliendo a la luz pese a los esfuerzos de la Iglesia por enterrarlas. Sólo acosado por las denuncias empezó a hacer limpieza. Le ha faltado decir aquello de que todo lo que se dice es mentira, menos alguna cosa que es verdad, y por la que estamos muy apenados.

Romper el silencio, salvar los muebles… Matices semánticos, vaya.

Y eso que ni siquiera se mencionan los abusos bajo el arzobispado de Ratzinger, o su posible responsabilidad encubriendo el abuso de 200 menores sordomudos, y aunque hable del “castigo” (por llamarlo de alguna forma) a Marcial Marcel, no hay palabra sobre su resistencia inicial a actuar frente a los terrible abusos dentro de los Legionarios de Cristo… Por poner algunos ejemplos.

No extraña, por tanto, que políticos de todos los colores apliquen la misma defensa numantina: cómo no admirar a alguien que, tras más de treinta años encubriendo delitos, haya logrado quedar como un reformista. Y no hablamos de tonterías como corrupción política o económica, sino abusos a menores. Para que luego digan que la Iglesia ya no hace milagros…

IV

Siempre que se habla de una campaña sistemática de encubrimiento de cosas no bonitas (ya sean abusos en la Iglesia, la contabilidad del PP, la Casa Real, el PSOE andaluz, las cajas de ahorro o el último susto que nos regale la actualidad), conviene tener en mente que, si bien encubrir un delito puede parecer (moralmente, que de ley estoy frito) menos grave que cometerlo, la diferencia tampoco es muy grande, especialmente si hablamos de cosas con la seriedad del abuso a menores. En las un tanto hiperbólicas palabras de Louis C.K. (en mi opinión, la persona más graciosa del mundo hoy día) en una entrevista en el Daily Show de Jon Stewart:

Louis C.K.: I was going to say that the Pope -bleep- boys. I do think he does, can I defend this?

Jon Stewart: Can I say this? I don’t think that that’s true, although…

Louis C.K.: I do. Well, that’s the thing, he let’s other people do it. And I guess my feeling is this: there’s only two kinds of people. There’s people who are horrified and reviled by child touching with penises, and then…

Jon Stewart: I think that would be all of us.

Louis C.K.: …and then there’s the people who can’t stop having sex with children. There’s no in-between. There’s nobody who is “I don’t do it, but I get it, I don’t want to get, you know…”.

Que traducido, a ojo de buen cubero, quedaría tal que así:

Louis C.K.: Iba a decir que el Papa -pitido- niños. ¿Puedo argumentar?

Jon Stewart: ¿Puedo decir algo? No creo que sea verdad, pero…

Louis C.K.:Yo sí. Bueno, la cosa es, deja que otra gente lo haga. Y mi opinión es esta: sólo hay dos tipos de persona. Está la gente a la que le horririza y repulsa el tocar niños con penes, y luego…

Jon Stewart: Eso seríamos todos nosotros.

Louis C.K.:…y luego está la gente que no puede parar de practicar sexo con niños. No hay intermedios. No hay nadie que diga “yo no lo hago, pero lo entiendo, y no querría ponerme, ya sabes…”

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: