Archive for the ‘Gente’ Category

Ronnie James Dio (II)

June 6, 2010

Black Sabbath publica su primer disco en 1969, una maravilla de blues rock bastante oscura, que no se parecía a nada que hubiera sonado antes. Le siguen Paranoid, Master of Reality, Vol. 4, Sabbath Bloody Sabbath y Sabotage, prácticamente a disco por año, con los que la banda crea un nuevo estilo, lo perfecciona, y empieza a jugar con las posibles variaciones. Pocas veces se han visto rachas tan fértiles. Creo que la cita es de Henry Rollins: En esta vida sólo puedes confiar en ti mismo y en los seis primeros disco de Black Sabbath.

Aunque con alguna joya (Back Street Kids, Dirty Woman), Technical Ectasy y Never Say Die sufren de cansancio, falta de ideas y la terrible relación entre los miembros (el batería, Bill Ward, canta una canción en cada disco, debido a sendas ausencias de Ozzy Osbourne en el estudio de grabación). La situación explota definitivamente cuando Ozzy abandona el grupo. Los tres miembros restantes deciden continuar, y fichan a Dio, que acaba de salir de Rainbow.

La jugada, a priori, era rara. Aunque Ozzy es un cantante mucho más limitado que Dio, su voz tiene mucha personalidad, y su carisma era fundamental en la banda, y no estaba claro que la voz de Dio fuera la apropiada para la música de Black Sabbath, mucho más oscura que la de sus grupos anteriores.

Las dudas se fueron a comprar tabaco cuando la banda publica Heaven and Hell, su mejor disco en cinco años, y un clásico con todas las de la ley, desde el salvaje arranque de Neon Knights. Abundan canciones bastante más rápidas de lo que era habitual en Sabbath, como Die Young, que no quedaría demasiado fuera de lugar en Rainbow:

Aunque también hay canciones mucho más pesadas, donde Tony Iommi  y su distorsión se gustan:

Tras este disco, Bill Ward es expulsado de la banda por sus problemas con el alcohol (y que te echen por borracho de Black Sabbath es señal de que tienes un problema de los gordos), y Vinnie Appice (con 21 años, y según reconoció después, casi incapaz de comprender el acentazo de Birmingham de Iommmi y Buttler) se hace cargo de la batería para el siguiente disco, The Mob Rules,  que sigue con fidelidad el esquema del anterior (alternar canciones rápidas y lentas, añadiendo en medio una canción más larga y con distintas partes), y aunque no llega al mismo nivel, sigue siendo un discazo.

El siguiente disco es el directo Live Evil, donde abundan las canciones de los dos últimos discos. La banda se gusta en las canciones más largas, como Heaven and Hell, que tras su primera mitad da paso a Sign of the Southern Cross, para volver cuando esta acaba, un estilo de partir las canciones que Dio seguiría durante el resto de su carrera:

En el disco aparecen también la versión de Dio de varios clásicos de la era Ozzy, y aunque se pase un poco de rosca en Black Sabbath, en otras encuentra logra encontrar el punto justo:

Discusiones al mezclar el disco (incluyendo acusaciones de que el cantante se colaba en el estudio por la noche para subirle el volumen a las pistas con su voz) acaban con su expulsión. Dio se lleva consigo a Appice para formar su propia banda (llamada, con mucha originalidad, Dio), mientras que Iommi y Buttler graban Born Again con Ward y Ian Gillan (sí, el de Deep Purple), lo que marca el inicio de la decadencia de Black Sabbath. Pocos han caído tan bajo desde tan alto.

Dennis Hopper

May 30, 2010

¿Hay mejor forma de aparecer en una película?

¿O de estar inmenso en cada minuto que sales en la misma?

El que es grande es grande montando en moto…

…trabajando con Lynch…

…o incluso haciendo anuncios

Y de postre, una hora de entrevista:

Frank Frazetta

May 11, 2010

Me enteró vía Sergio Leone and the Infield Fly Rule de que se ha muerto Frank Frazetta.

Aunque empezó dibujando cómics, a los dieciséis años, Frank Frazetta pasará a la historia por sus portadas de libros (especialmente novelas pulp, de fantasía y ciencia ficción) y revistas (Creepy), pinturas al óleo de una destreza exquisita. Misteriosas mujeres con poca ropa, bárbaros con espadones y poca ropa, fieras salvajes, monstruos, simios gigantes, templos, junglas, las ilustraciones de Frazetta sentaron las bases del género de espada y brujería, y a día de hoy son la base de la imaginería que asociamos con las historias de Edgar Rice Burroughs o Robert E. Howard.

No fueron sus únicos trabajos. Un dibujo de Ringo Starr en Mad le llevó a hacer carteles de cine, como el de El Baile de los Vampiros, donde alterna el realismo extremo con un estilo más carticaturesco. Estos trabajos, así como algunas portadas para discos, le proporcionaron mucho más dinero que sus trabajos habituales, y contribuyeron a hacerle conocido en círculos más amplios.

Su estilo creó a un ejército de seguidores/imitadores directos (como Boris Vallejo), aunque su influencia llega (bastabte diluida) hasta gente del palo de Luis Royo. Y aunque muchos usaron los mismos temas, con un nivel parecido de detalle y acabado en las texturas, lo más habitual es que acabaran produciendo imágenes estáticas, muertas. Para mi gusto lo más destacado de Frazetta es el dinamismo de sus escenas, el cómo logra que sus pinturas con óleo tengan la misma sensación de vitalidad e inmediatez que sus dibujos.

En una era en la que no había apenas una comunidad de aficionados al cómic o la fantasía, Frazetta era una estrella sin saberlo. Bernie Wrightson contaba en Comic Con cómo lo conoció en una de las primeras convenciones que se celebraron en los Estados Unidos, y cómo Frazetta se sorprendió de tener tantos admiradores, y de inspirar a tantos aspirantes a dibujante. Y es que pese a que trabajó en no pocos tebeos (Buck Rogers, Li’l Abner, Little Annie Fanny en Playboy, con Harvey Krutzman) su principal aportación al medio ha sido influenciar a muchos otros, como Wrightson o Simon Bisley.

Se nos fue ayer, 10 de mayo de 2010, a los 82 años.

Un grande.

Las imágenes salen de aquí.

Entrevista a David Simon en Vice Magazine

December 27, 2009

David Simon es el hombre detrás de The Wire, según muchos (me sumo) la mejor serie de la historia de la televisión. Vice Magazine publica una extensa entrevista en la que se habla de muchas cosas. Uno puede estar de acuerdo con Simon o no, pero siempre tiene algo interesante que decir.

Por ejemplo, habla de cómo se lograban estructurar los guiones de The Wire, compaginando entretenimiento con la tremenda ambición de diseccionar la decadencia de una ciudad y, por extensión, de un país (traducción como buenamente se ha podido):

Siempre he tenido curiosidad por saber la manera en que se estructuraba una temporada de The Wire antes de rodarla. ¿Puedes esbozar, aunque sea por encima, el proceso de escritura?

Había una serie de sesiones de planificación. Primero, al principio de cada temporada, teníamos una especie de retiro con los principales escritores, los tipos que iban a estar en plantilla todo el año. Discutíamos lo que queríamos decir, pero en realidad discutíamos sobre actualidad/ideología/política. No todos los escritores pensaban igual. No teníamos una opinión común en los asuntos a tratar, ya fueran la guerra contra la droga o la educación pública o los medios. Así que teníamos que discutir los temas en sí mismos primero. Sin importar los personajes, o la trama.

Mucha gente que acabó escribiendo para The Wire no tenían un pasado tradicional de escritura para televisión.

Si hay algo que distinga a The Wire de la mayoría de dramas serializados que se ven, es que los escritores no venían de la televisión. Ninguno de nosotros creció queriendo llegar a Hollywood y escribir uan serie o una película. Ed [Burns] fue policía, y después profesor. Había periodistas entre los guionistas. Había novelistas. Había dramaturgos, también. Todo el mundo empezó en otra parte.

Probablemente eso marcó la diferencia.

Bueno, no eramos cínicos con que nos dieran diez, doce, trece horas—lo que nos diera HBO cada temporada. Todo eso era un regalo increíble. La narrativa de El Padrino, incluyendo la tercera parte, la más floja, es como… ¿Cuánto? ¿Nueve horas?

Sí, unas nueve horas.

Y mira cuánta historia fueron capaces de contar. Nosotros teníams más que eso en cada temporada. Así que maldita sea, mejor tener algo que decir. Suena muy simple, pero es una conversación que no creo que ocurra en muchas series dramáticas. Con seguridad no en la televisión americana. Creo que para un montón de gente nuestro trabajo como guionistas de televisión consiste en levantar el programa como una franquicia y tener tantos espectadores, tantos globos oculares, como sea posible, y mantenerlos. Si les gusta x, les damos más x. Si no les gusta y, no les damos tanto y.

Ya. Entre temporadas de un montón de series de éxito, se hacen ajustes que están claramente basados en lo que la cadena cree que es lo más popular entre los espectadores.

Nunca tuvimos esa dinámica en nuestras cabezas. Lo que nos preguntábamos era, “¿Qué deberíamos decir durante doce horas de televisión?” Y eso es un impulso periodístico. Eso venía de los guionistas que eran periodistas y, hasta cierto punto, de los novelistas que escribían parala serie y que escribían en un marco realista, como ficción con investigación. Gente como Pelecanos, Price y Lehane.

También del capitalismo, sus virtudes y sus defectos:

Una cosa es reconocer el capitalismo como una poderosa herramienta económica, y aceptar que, para mejor o peor, estamos atrapados en él y, hey, gracias a Dios que lo tenemos. No hay mucho más que pueda producir riqueza en masa con la destreza del capitalismo. Pero confundirlo con una estructura social es una corrupción intelectual increíble, y es una que Occidente ha aceptado como cierta desde 1980—desde Reagan. Los seres humanos—en este país en particular— valen cada vez menos y menos. Cuando el capitalismo triunfa de forma inequívoca, la mano de obra pierde poder. Es un juego de suma cero. La gente pagaba impuestos mucho más altos cuando Eisenhower era presidente, impuestos mucho más altos para el beneficio de la sociedad, y todos nosotros teníamos más sentimiento de inclusión.

O de la dificultad de reformar el sistema en Estados Unidos, uno de los temas centrales de The Wire, y ahora de nuevo en plena actualidad por la reforma sanitaria de Obama, relacionada también con toda la locura que se ha formado en torno al término socialismo.

¿Por qué la reforma parece tan imposible?

Vivimos en una oligarquía. La leche materna de la política americana es dinero, y la razón de que no se pueda reformar la financiación, la razón de que no podamos tener elecciones financiadadas con dinero público en vez de donaciones privadas, la razón de que K Street [nota: sede de muchos lobbies] siga siendo K Street, is asegurarnos de que ningún sentimiento popular sobrevive. Lo que estamos viendo con la sanidad, la marginalización de cualquier esfuerzo para incorporar racionalmente a todos los americanos bajo una bandera nacional que diga “Estamos en esto juntos”.

Pero entonces los críticos de un sistema así inmediatamente gritan “socialismo”.

Y por supuesto que es socialismo. Estos hijos de puta ignorantes. ¿Qué creen que son los grupos de seguros, aparte de socialismo? ¡Simplemente la idea de comprar un seguro! Si el socialismo es una influencia terrible por la que no puedes pasar, entonces, maldita sea, no deberías pertenecer a una aseguradora. Deberías ir y pagar a los medicos de los cojones, porque cuando tienes 100.000 personas juntas como una parte de algo, desde un sindicato a la AARP, y dices “Dado que tenemos este grupo, más gente de entre nosotros van a estar mas sanos que no, y por tanto vamos a poder continuar con la idea del grupo asegurador y todo el mundo tendra un plan que se pueda permitir…”. Eso es puto socialismo. Es sólo socialismo.

Los juguetes de James May

November 24, 2009

Hace algún tiempo Enric González hablaba del programa Top Gear, de la BBC. Uno de sus presentadores, James May, es un personaje curioso, cuyo curriculum incluye ser despedido de la revista Autocar por incluir un mensaje secreto en un número de la misma.

May ha presentado también programas sobre tecnología e inventos (James May’s 20th Century y James May’s Big Ideas), así como otros centrados en juguetes (James May’s Top Toys y James May: My Sister’s Top Toys), en los que ha discutido su interés por alejar a los niños de los videojuegos, interesándolos por los juguetes tradicionales.

Ahora la BBC Two emite  James May’s Toy Stories, un programa con el que May combina estos dos intereses. Cada uno de los seis episodios intenta convertir un juguete de toda la vida en una obra de ingeniería que roce lo faraónica, incluyendo un jardín de plastilina, un Scalectrix a lo largo de un circuito de 4.42 km, un puente de Meccano de 23 metros o una casa de Lego a tamaño real. Los proyectos se completaron con la ayuda de voluntarios (entre decenas y dos mil, dependiendo), que otra cosa no, pero parece que se lo pasaron como los indios.

Por lo que se ve en el anuncio, el programa tiene pinta de ser divertido, ingenioso, inteligente y elegante. Todo ello transmitiendo buenos valores a la chiquillería. Y es que la televisión, como todas las cosas, no tiene por qué ser una mierda.

BBC: ochenta años dándole envidia al resto del mundo.

Duane Allman (III) – Cerrando el círculo

October 31, 2009

En 2005 Derek Trucks participa en el disco The Road to Escondido, de J. J. Cale y Eric Clapton, y que es la última grabación de Billy Preston antes de su muerte. Clapton queda contento con la experiencia, y invita a Trucks no sólo a ser su telonero, sino también el segundo guitarrista en su banda durante el tour mundial de 2007 (lo que viene siendo tocar toda la noche).

Los conciertos tienen un alto contenido de canciones de Derek and the Dominoes, con Trucks encargándose de las partes de Duane Allman.

En 2009 los Allman Brothers han celebrado su cuadragésimo aniversario (ahí es nada). Se cumplían también veinte años de su primera actuación en el Beacon Theater de Nueva York, donde suelen tocar anualmente. Decidieron celebrarlo tocando quince conciertos en dicho local, y con la idea de recordar a Duane Allman, decidieron invitar a diversos músicos que tocaron con él. Los invitados fueron muchos (miembros de grupos amigos como Grateful Dead o Phish, viejas glorias como Buddy Guy), pero quizás destacan las dos noches que supusieron la primera actuación en directo de Clapton con los Allman Brothers (más allá de aquella noche de improvisación, en 1970), y donde de nuevo hicieron acto de presencia muchas canciones de Layla and Other Assorted Love Songs. Los Allman Brothers empujaron a Clapton de la misma forma que en su día lo hizo Duane Allman, logrando que se marcara la versión de Why does love have to be so sad más feroz que se le ha visto en años (sólo audio, un vídeo con peor sonido puede verse aquí; memorable el momento en que Clapton mira lleno de admiración y orgullo el solo de Warren Haynes):

Considerando que Derek Trucks, sucesor de Duane Allman en los Allman Brothers, se llama como se llama por el disco que este último grabó con Clapton, queda un cierto regusto de justicia poética viéndolos tocar juntos las canciones de ese álbum bajo la bandera los Allman Brothers (por mucho que aún esté por grabarse una versión de Layla con la intensidad del original):

Duane Allman (II) – Derek Trucks

October 30, 2009

Tras algunos conciertos con sólo cinco miembros, el pianista Chuck Leavell se une a The Allman Brothers Band, en un intento de añadir un nuevo instrumento solitas, pero sin sustituir a Duane Allman de forma explícita. Esta formación graba discos tan exitosos como Brothers and Sisters, hasta que las tensiones internas empezaron a hacer que los músicos dejaran de participar en algunas canciones de discos futuros, o incluso abandonar la formación.

La muerte de Duane Allman también afectó a Eric Clapton, cuya situación era ya de por sí menos que ideal: tras las dramáticas disoluciones de sus dos grupos anteriores (Cream y Blind Faith), enamorado de Pattie Boyd (la mujer de su mejor amigo, el Beatle George Harrison, y la inspiración para la canción Layla, que toma el nombre de una historia de amor no correspondido persa), devastado por la muerte de Jimi Hendrix (apenas ocho días después de grabar una versión de Little Wing), la muerte de Allman fue la gota que colmó el vaso. Clapton se retira a Inglaterra, donde se aisla y se hace adicto a la heroína. No será hasta dos años después que Pete Townshend, de The Who, organiza un concierto en el Rainbow Theatre de Londres, que cuenta con la participación de Clapton, y le motiva para desintoxicarse y volver a tocar. Quizás sea este el motivo de que Clapton esté presente en muchos conciertos de ese tipo, destacando el concierto homenaje a George Harrison, que él mismo organizó tras la muerte del que siguió siendo su mejor amigo incluso después de que Boyd abandonara a uno para casarse con el otro.

El estilo de Allman, especialmente su slide, se convierte en una influencia clave en el rock sureño, observable en grupos como Lyrnyrd Skynyrd o los mismos Allman Brothers, donde Dicky Betts empieza a usar más el slide. Pero entre los sucesores de Allman destaca quizás Derek Trucks.

Sobrino de Butch Trucks, batería de los Allman Brothers, y bautizado en honor a Derek and the Dominoes, empieza a tocar en directo a los once años, a colaborar cono músicos de renombre a los doce, y a los dieciséis forma su propia banda, The Derek Trucks Band, con la que ya ha grabado seis discos en estudio. Su música no se queda en las influencias esperables (blues, rock sureño, jazz), sino que bebe también del funk, la percusión tribal y la tradición musical de Oriente Medio, India y Pakistán, como en Sahib Teri Bandi/Maki Madni:

Derek Trucks se une a los Allman Brothers como miembro de pleno derecho en 1999, con veinte años. Con la reincorporación de Warren Haynes (el genio detrás de Gov’t Mule, que ya había formado parte del grupo anteriormente) en 2001, la química surge de nuevo, como en los mejores tiempos. Los Allman Brothers alcanzan una popularidad que no habían conocido en años, especialmente entre el público más joven. En 2003 graban Hittin’ the Note, su primer disco en nueve años, y probablemente su mejor trabajo desde los años 70. Incluye canciones que permiten lanzarse a sus legendarias improvisaciones, como High cost of low living, en la que el cálido y delicado slide de Trucks se ve compensado por el sonido más afilado de Haynes, dos grandes de la guitarra complementándose perfectamente, en la mejor tradición de los Allman Brothers:

El disco cuenta también con algunas canciones más directas, menos dadas al enrevesamiento, como la enorme Old before my time, en las que la voz de Gregg Alman refleja perfectamente el recorrido vital de una banda con más de treinta años de carrera, cuya trayectoria incluye grandes éxitos pero también muchas tragedias.

Duane Allman (I)

October 29, 2009

Un 29 de Octubre como hoy, en 1971, Duane Allman estrella su motocicleta contra un camión y muere pocas horas después, en un hospital. Le faltaba menos de un mes para cumplir 25 años.

Un prodigio de la guitarra, particularmente el slide, Allman empezó a trabajar como músico de estudio, como por ejemplo en este Hey Jude de Wilson Pickett, cuyo solo final impresionó a Eric Clapton cuando lo escuchó, y que le llevó a participar en discos de artistas como Aretha Franklin y Delaney & Bonnie.

En 1969 funda con su hermano The Allman Brothers Band, que con dos guitarras, dos baterías, bajo y teclados, revolucionaría la música en sus primeros cuatro años de existencia, a base de disco por año. El primero, titulado como la banda, es un sólido ejemplo de rock-blues sureño, con pinceladas de jazz y psicodelia. El segundo, Idlewild South, es aún mejor, con más bases acústicas, más jazz, más experimentación.

Ambos discos tienen como productor a Tom Dowd, que estaba trabajando con Eric Clapton en la grabación de Layla and other assorted love songs. Es Dowd el que pone en contacto a los dos guitarristas. Tras una noche improvisando juntos, Allman se une a Derek and The Dominoes, y participa en la mayoría de los temas, incluyendo el espectacular slide del dueto final de Layla. La presencia de Allman empuja a Clapton a grabar el que probablemente sea su mejor disco.

Tras un par de conciertos con Derek and the Dominoes, Allman deja la banda para grabar At Fillmore East, el disco en directo que catapulta a The Allman Brothers Band al estrellato, y que muchos consideran el mejor disco en directo de la historia del rock. Recogiendo canciones de sus dos noches de concierto en el Fillmore East de Nueva York, algunos temas, como Whipping Post o In Memory of Elizabeth Reed, se alargan hasta los diez, veinte minutos, un prodigio de improvisación, buen gusto y empatía entre los músicos. Aunque con peor sonido que el disco, los vídeos que quedan de los conciertos son impresionantes:

Duane Allman muere meses después de que se publique el disco, y años antes de poder formar parte del Club de los 27. El disco Eat a Peach recoge el material de estudio grabado antes de su muerte y algunos temas en directo que no entraron en At Fillmore East, incluyendo los magistrales 33 minutos de Mountain Jam. El bajista de la banda, Berry Oakley, muere poco más de un año después, también en un accidente con su motocicleta, a tres bloques de distancia del lugar donde tuvo lugar el accidente de Allman. Están enterrados uno junto al otro.

Dos años después de su muerte, admiradores en Mississippi grabaron las palabras REMEMBER DUANE ALLMAN en un dique de tierra en una autopista. Las marcas duraron más de diez años.

rememberduaneallman

Greg Chamitoff, astronauta

October 27, 2009

Ayer vino de visita el astronauta Greg Chamitoff, que fue un antiguo alumno de Caltech (Master en el 85). Dio una charla para el gran público, basada en los detalles curiosos de su experiencia en la Estación Espacial Internacional (ISS en inglés), donde pasó unos tres meses.

Nos habló de cómo el entrenamiento es ya de por sí muy interesante, e incluye desde vivir una semana bajo el agua, en una replica de la ISS, como si aquello fuera una misión, a entrenamientos de supervivencia en el norte de Canadá, empujando trineos por la nieve y pasando penurias. También hay entrenamiento en Rusia, para familiarizarse con su parte del equipo. Se ve que los entrenadores rusos no cambian, así que el señor que te enseña cómo funciona el aparato A es el mismo que se lo enseñó a todos los astronautas que han volado después de que el aparato empezara a funcionar. Todo ello en ruso, claro, incluyendo exámenes orales al final del proceso.

Respecto al idioma, parece que se usa el que diga la mayoría. Al principio eran dos rusos y un americano, así que se usaba el ruso, y tras un reemplazo se quedaron en dos americanos y un ruso, con lo cual se cambió al inglés.

Nos habló también de sus actividades en el espacio. Uno de los experimentos que le tocó llevar a cabo consistía en ver el efecto de la ausencia de gravedad en arañas. El primer día producían telas sin pies ni cabeza, pero pasados un par de días ya estaban plenamente adaptadas. También tuvo que instalar un nuevo módulo japonés, sacar muchas fotos con cámaras más potentes que las anteriores, y estudiar un proyecto del MIT consistente en unas esferas que flotan en formación, interactuando unas con las otras (la idea es llegar a usarlas fuera de la ISS, pero por ahora se usan sólo dentro, donde los errores no son críticos). También fueron parte de pruebas biológicas. Al parecer se sospecha ahora que la pérdida de calcio en los huesos no es por falta de ejercicio, sino para compensar el pH en el organismo, que por algún motivo se desiquilibra. La cosa no está clara aún, pero se está investigando-

Al parecer los astronautas dedican también gran partes de su tiempo a tareas de relaciones públicas, especialmente con estudiantes de colegio e instituto: desde charlas, hasta partidas de ajedrez a distancia contra diversos campeones juveniles. Todo ello en el mismo polo durante un mes (al parecer se cambian poco de ropa), con lo que hay tener cuidado de no mancharlo comiendo o trabajando, que conviene salir limpito por la tele.

Acabada la misión, dice que lo pasó fatal los primeros días. Parece que la gravedad sólo se nota después de un tiempo sin ella, por más que intentes hacer ejercicio para compensar. Tardó cuatro días en poder levantarse, y dos meses en correr y hacer ejercicio.

Una vez acabada la charla estuvo charlando con algunos alumnos. Nos dio su opinión del futuro del programa espacial norteamericano, que según él muy probablemente incluirá el continuar con la ISS hasta al menos el 2020 (en principio se cierra en 2015, lo que no parece muy astuto si siguen añadiendo módulos nuevos). Su opinión sobre la polémica entre el Transbordador Espacial y el nuevo Ares no estaba muy clara, pero no le hace gracia lo de depender de la Soyuz durante, como poco, cinco años, especialmente por la superiodiad del Shuttle para llevar mercancía pesada.

A él le queda otra misión más, la penúltima del Transbordador Espacial (salvo que se prolongue su uso). Dice que el principal problema para seguir siendo un astronauta en activo es que los exámenes médicos se vuelven más rigurosos según envejeces, pero que si por él fuera subiría de nuevo. Uno recuerda una foto que nos enseñó, con una aurora boreal vista desde el espacio, y te imaginas ver semejante espectáculo mientras flotas… Como para no querer volver.

Graham Chapman

October 19, 2009

Hace poco se han cumplido 40 años del nacimiento de Monty Python Flying Circus, programa que revolucionó el humor (primero británico, y más tarde mundial), hecho que se ha celebrado con el estreno de un documental.

Hace por tanto 20 años de la muerte de Graham Chapman, a los 48 años, el día antes del vigésimo aniversario del programa, lo que Terry Jones llamó el peor caso de aguar una fiesta de la historia.

Chapman estudió medicina en Cambridge, donde conoció a John Cleese, con el que comenzó a escribir comedia. Poco después formarían los Phytons junto a otros cuatro conocidos. Con ellos Chapman escribiría (normalmente junto a Cleese) todo tipo de escenas hoy ya legendarias, como la del Loro Muerto. Como actor, sus compañeros reconocieron que fue quizás el mejor actor, lo que le llevó a interpretar los papeles protagonistas en La Vida de Brian y Los Caballeros de la Mesa Cuadrada.

Su vida fuera de la televisión fue igualmente curiosa. Grande, bronco, alcohólico, fumador, amante del rugby y de los deportes de aventura, Chapman fue además uno de las primeras personas de relevancia en declararse abiertamente homosexual. Gran amigo de Keith Moon y Ringo Starr, era famoso por ser básicamente impredecible: durante una charla en Oxford a la que había sido invitado, se limitó a guardar silencio durante 30 minutos. Fue el más surrealista y subversivo de los Pythons, que ya es decir.

Por eso parece totalmente apropiado que su funeral se convertiera en una fiesta divertidísima y alocada (texto más completo aquí). Así da gusto que lo recuerden a uno.

En las contadas veces que los Pythons volvieron a aparecer juntos, solían portar una urna con una foto de Chapman pegada. Esto por supuesto dio pie a momentos como este (el vídeo completo se puede vez empezando aquí):

Hoy día, veinte años después de su muerte, cuarenta años después de su participación en Flying Circus, su humor sigue más fresco y vivo que nunca.

Uno de los grandes.