Archive for the ‘Sociedad’ Category

¿Preparado para el fin del mundo?

April 13, 2010

Porque no es plan subir al cielo y dejarlo todo empantanado detrás. Gracias a internet, los evangelistas modernos pueden tenerlo todo la mar de organizado.

Siendo España un país en el que cristianismo y catolicismo se usan casi como sinónimos, la situación en Estados Unidos llama la atención, con tanta variedad, denominación, secta y otras divisiones. Entre los más graciosos (o espeluznantes, según se mire) están esa cosa que ha venido a llamarse cristianos evangélicos, de los que hay muchos en Estados Unidos, y que empiezan a extenderse por otras partes (como Latinoamérica, o incluso hoy día España). No son un grupo homogéneo, sino el saco en el que se meten a todos los cristianos de línea dura, tipo Bush. La derecha a la derecha de la derecha, vaya.

Son esta gente que sigue a los tele predicadores más truculentos e intransigentes. Que no cree en la evolución. Que dice que el Carbono 14 no funciona porque el diluvio alteró las mediciones, o porque las alteró el Diablo, o porque Dios hace que falle para poner a prueba nuestra fe, las posibilidades son varias. Que el universo tiene seis mil años (de hecho hay quién puede precisar la edad con precisión de horas). Que los fósiles de los dinosaurios son de dragones, como el que mató San Jorge.

La Biblia al pie de la letra, vaya.

Menos la parte que habla de lapidar a la gente que se viste con ropa hecha con dos tipo de fibras, que si no sólo se pueden comprar ropas de hippies y de comercio justo; o la tontería aquella del cerdo, que el bacon está muy rico; o aquello de…

Es decir: la parte mitológica de la Biblia al pie de la letra, junto con las reglas morales que vengan bien (terrible pecado la homosexualidad, que lo dice la Biblia). Sutil diferencia.

Esto incluye tomarse al pie de la letra el Apocalipsis, que basta con echarle un ojo para darse cuenta de que claro claro, lo que se dice claro, no es. Eso no les impide haber elaborado una narrativa bastante concreta al respecto. El fin del mundo está, para ellos, a la vuelta de la esquina. No se sabe si el mes que viene, o dentro de un par de años, pero que nos puede pillar sin ningún problema (el cuento se lleva usando desde hace décadas, pero si funciona, para qué cambiarlo). Suele involucrar a Israel, una guerra con los países árabes, la segunda venida, el gobierno estadounidense siendo engañado por el anticristo… Todo muy épico, como de tebeo de Jim Starlin. La cosa es complicada, y las diferentes versiones se contradicen unas a otras, e incluso a sí mismas.

Da igual, porque el fin del mundo da mucho miedo, que es lo que importa.

El fin del mundo como tal empieza, una vez acabados los previos mencionados antes, con una cosa que en inglés se llama rapture, y que la Wikipedia traduce, no sé con cuánta precisión, por arrebatamiento. De nuevo hay versiones para todos los gustos, pero el esquema esencial consiste en que los buenos cristianos suben en cuerpo al cielo, mientras el resto nos quedamos en la tierra viviendo durante unos pocos años más, lo que sirve como una segunda oportunidad, a ver si para cuando llegue el Juicio Final hemos hecho méritos. Es como entrar en una discoteca como un VIP, o haciendo una cola más larga y jugándotela a que al portero le gustan tus pintas.

Evidentemente, todos los evangélicos están convencidos de que ellos van a subir. El problema surge con lo que dejan atrás. Por ejemplo, ¿cómo explicarle a mis amigos y familiares que no han sido buenos lo que tienen que hacer para subir al cielo, ahora que han visto la luz?

Pues para eso hay varias páginas web disponibles, que enviarán emailes una vez se produzca el evento. Por ejemplo, You’ve Been Left Behind, que los manda si tres de los cuarto encargados no se conectan a internet en tres días (ya hemos dicho que ellos están convencidos de subir; es de suponer también que salen poco de casa, o que tienen un iPhone). Rapture Letters es gratuito, pero no deja cambiar el mensaje que se envía, sino que usa un email estándar. En el caso de Post-Rapture Post, el creador es un ateo confeso, que dice que aunque él no crea, cree que puede ayudar a gente que sí (también habla de que necesita dinero, que siempre es importante).

Pero siendo realistas, si un par de millones de cristianos ascienden en cuerpo y alma, con su luz celestial y sus trompetas y demás parafernalia, así en directo, no haría mucha falta convencernos de salir corriendo a buscar una Biblia y aprendérnosla de memoria. O consultar alguna de las múltiples guías de supervivencia para después del arrebatamiento que circulan por internet. Sin embargo, hay otro problema con, a priori, más difícil solución. ¿Qué pasa con las mascotas?

Está claramente establecido (¿cómo? ¿por quién? aún no me ha quedado claro, pero parece que hay unanimidad) que las mascotas no suben al cielo. Hay muchos cristianos preocupados, que no quieren que sus animales se mueran de hambre mientras ellos disfrutan de la gloria del Padre. Post Rapture Pets da indicaciones sobre cómo estar preparado. Otras páginas van más lejos: por una pequeña cuota económica, un grupo de ateos amantes de los animales se compromete a ir a buscarlos a tu casa cuando tenga lugar el arrebatamiento, adoptarlos y cuidarlos. Eternal Earth-Bound Pets, Post-Rapture Pet Care (ésta es inglesa, que los estadounidenses no están solos en esto) y After The Rapture Pet Care son algunos ejemplos. La última proporciona, incluso, un vídeo promocional de lo más… dramático, podríamos decir:

Estos son, que yo sepa, los dos principales servicios relacionados con el fin de los días que se pueden encontrar en internet hoy día, pero el mundo está lleno de emprendedores (y de gente dispuesta a pagar por cosas muy inverosímiles), así que no se puede descartar que el tema crezca. Si alguien quiere sacarse unos eurillos…

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La globalización también era esto

January 10, 2010

Una amiga mía se ha mudado de Los Ángeles a Frankfurt, para acabar allí su doctorado. Su profesora se ha cambiado de universidad, y los estudiantes que no estaban ni lo bastante avanzandos en el doctorado como para acabar pronto, ni lo bastante al principio como para que no les importara cambiarse de grupo, han tenido que seguirla.

Nada más llegar le tocó la correspondiente visita al IKEA, para comprar los mismos muebles que tenía en Los Angeles, y que vendió por la mitad de lo que ha tenido que pagar en Alemania para comprarlos nuevos. Yo comprendo que a ella le toque la moral el dinero perdido, por no hablar de tener que volver a montarlo todo, pero a mí no deja de admirarme que uno pueda acabar con prácticamente el mismo dormitorio tras cambiarse de continente.

La inflación en los títulos y el plan Bolonia

December 11, 2009

Descubro en La Huella Digital el vídeo de Juan Carlos Mejuto, Decano de la Facultad de Ciencias de Ourense, de la Universidad de Vigo, opinando sobre el plan Bolonia y la devaluación de los títulos. El vídeo es fantástico, verdades como puños y gran oratoria.

El asunto ha tenido ya bastante repercusión: en la página web donde pueden verse todos los vídeos de las jornadas, la intervención de Mejuto ha sido vista más de 80.000 veces (que se suman a otras tantas del vídeo en Youtube), mientras que el resto de vídeos de la misma sesión apenas llegan a las quinientas veces.

Y esto último es una pena, porque aunque en el resto de los vídeos se discuten muchas cosas de tipo más práctico que quizás interesen solo a los estudiantes de la Universidad de Vigo, hay también otras perla brillantísimas, como este análisis de Mejuto de a dónde nos lleva la devaluación de los títulos, enlazando con una defensa de la utilidad de los doctores:

Y lo que va a pasar es que dentro de diez años será impensable encontrar una oferta de trabajo que diga se busca graduado, se busca licenciado, se buscará master en, y se buscará doctores en, y se van a buscar doctores en entre otras cosas porque este país algún se enterará de que un doctor sirve para algo, como se enteraron el resto de los paíse de Europa. Básicamente un doctor es un señor que se ha dedicado cuatro años de su vida, o cinco, a romperse la cabeza contra un muro. Y si llegó a doctor es que rompió el muro y no la cabeza. Y eso es exactamente lo que busca el empleador, alguien que se ha enfrentado a un problema y ha sabido resolverlo, da igual sobre qué, da igual sobre qué, y de hecho si ahora os fijáis ni la mitad de vosotros acabaréis trabajando exactamente en lo que habéis estudiado. En alguna cosa parecida sí, pero no en lo que habéis estudiado. ¿Por qué? Porque lo que debe hacer la universidad si realmente quiere funcionar es hacer personas, hacer personas capaces de enfrentarse a problemas.

Hay también llamadas a cambiar la mentalidad de los profesores que están encantados de tener más matriculados que nadie, sin que eso impidar dar también un toque de atención al alumnado, :

Cuando hemos tenido algunas quejas por asignaturas que se dan como ECTS en la Escuela de Informático dicen es que no damos abasto, no damos abasto, yo le digo,  yo le miro a los ojos y le digo: dime que estás trabajando entre 35 y 40 horas la semana, desde el uno de octubre, cuando estamos en diciembre, aún, y dice hombre, no. Ah, pues de eso va Bolonia, de que vamos a suponer que tú trabajas, como tu jornada laboral, entre 35 y 40 horas todas las semanas, desde la primera.

Ambas cosas se ven claramente por aquí. En lo que respecta a la devaluación de los títulos, la mayoría de las empresas tecnológicas de Estados Unidos están contratando a gente con master en puestos que antes ocupaba un licenciado, y cada vez se contratan más doctores, para labores tanto de invertigación como más normales. En lo que respecta a las horas de clase, el sistema se basa en que hay unos deberes que hay que ir haciendo todo el año (en Caltech suelen ser semanales), que tienen dos consecuencias imporantes: que uno tiene que echar horas (y no pocas) desde el principio del curso, y que cuando llegan los exámenes ya tienes un conocimiento más que respetable de la asignatura, y no hace falta pegarse el empacho final para salvar el tipo como buenamente se pueda.

Ahora queda ver si es eso hacia donde vamos.

Y para los que, como en el vídeo, no conozcan Cuervo ingenuo:

Al-Qaeda y el postmodernismo

December 6, 2009

Al hacer uso de internet, Al Qaeda es sin duda moderna; pero usa internet para repudiar la modernidad occidental. En tanto que se apoya en un entramado de clanes, Al Qaeda personifica estructuras sociales premodernas; pero su rechazo de los valores modernos expresa un acto de voluntad, en lugar de cualquier tradición o autoridad establecidas. En ese aspecto, Al Qaeda es peculiarmente moderna.

Al Qaeda, una organización postmoderna sirviendo valores premodernos, ha creado un interrogante sobre la misma idea de lo que significa ser moderno.

John Gray, Straw Dogs. Traducido como mejor se ha podido.

Ciudades

December 4, 2009

En las ciudades, las personas son sombras proyectadas por lugares, y ninguna generación dura tanto como una calle. En la dispersión posturbana que está sustituyendo a las ciudades, las calles vienen y van tan rápidas como la gente que pasa por ellas. Al mismo tiempo que las ciudades se deconstruyen en espacio para el tráfico, la vida sedentaria que una vez contuvieron se desvanece de nuestras memorias.

John Gray, Straw Dogs. Traducción como buenamente se ha podido.

Casas clavo

December 2, 2009

En Up, la última (y gloriosa) película de Pixar, el anciano protagonista se enfrenta a los promotores urbanísticos que intentan echarle de su casa, lo que hace que la obra tenga una pinta tal que así:

El concepto no es nuevo (habrá quién aún se acuerde de aquella película ochentera que en España titulamos Nuestros maravillosos aliados, en la que eran un grupo de pequeños alienígenas los que salvaban el día), y de hecho la casa de Edith Macefield, en Seattle, fue usada para promocionar Up:

Lo que sí es novedad es la atención que reciben los casos en China. Y es que los casos en sí también son nuevos: las leyes que regulan la propiedad privada, especialmente en lo que se refiere a lo urbanístico, son relativamente recientes. La relevancia es tal que la palabra usada en inglés es nail house, casa clavo, un neologismo proveniente del chino dingzihu. El caso más famoso quizás sea el de Yang Wu y Wu Ping, que en 2004 fueron la única de entre 280 familias que se negaron a vender su casa. Como medida de presión, les cortaron la luz y el agua, y les rodearon por un foso de diez metros de profundidad:

La familia reocupó el edificio y plantó una bandera china en el tejado. Yang Wu, campeón local de artes marciales, construyó una escalera con nunchakus, y amenazó con liarse a hostias con quien intentara echarlos. Al final llegaron a un acuerdo en 2007 (unos tres años después, ahí queda eso), y la casa fue finalmente destruida. El caso recibió mucha atención mediática, y sirvió para alentar a otros chinos con el mismo problema a negociar una solución económica favorable o, directamente, no vender:

Más casos igualmente espectaculares aquí, incluyendo una pequeña granja en mitad de las pistas de un aeropuerto (lo que, a nivel de ruido, tiene que ser un infierno).

Vía Link Banana. Las fotos salen de aquí, aquí, aquí y aquí.

Imitaciones

November 30, 2009

La empresa Tapley Entertaiment representa a diversos artistas, incluyendo magos, equilibristas o bandas de versiones. Pero lo que más llama la atención es que tienen una sección con dobles, esos que en inglés se llaman lookalikes o impersonators. La selección es francamente impresionante por su cantidad, que no su calidad: hay unos pocos muy parecidos, muchos que se dan un aire, y el no despreciable resto que se parecen más bien en nada. La página web afirma que no sólo se parecen, sino que además han logrado capturar la voz y los gestos del famoso en cuestión, y que son perfectos para amenizar actos de todo tipo. Hay más empresas ofreciendo servicios similares, e incluso premios.

Es una cosa bastante americana, pero en estos días de globalización España no se iba a salvar. Lo mismo que antes: alguno se parece en algo, la mayoría más bien en nada.

La idea de ganarse la vida (o un sobresueldo) a base de ir a fiestas e inauguraciones y hacerse pasar por un famoso, cuando todo el mundo sabe que no eres el famoso, resulta más bien triste, una especie de rey mago de centro comercial al que sólo fueran a ver adultos que saben que es un señor con barba postiza. A lo mejor es una de esas cosas que ganan cuando uno lleva tres copas encima, pero no tiene pinta. Es tristeza mezclada con melancolía, la añoranza de un pasado más inocente, como un cuadro de Norman Rockwell. Este tipo de imitadores nacen en un sitio y un lugar en la que los famosos eran seres lejanos, estrellas del cine y la música con sus mansiones en Sunset Boulevard, admirados, inaccesibles.

A día de hoy puede verse gente así en las zonas más turísticas de Hollywood Boulevard, disfrazados de Elvis o Marilyn, con los que te puedes hacer una foto por un par de dólares, pero el sistema para animar saraos de un poco más de postín ha cambiado. Un artista que tiene talento sale muy caro, y un imitador barato sólo te aporta el parecerse al anterior, así que no por qué no creer el híbrido perfecto, el famoso profesional, que no tiene talento (y por lo tanto, sigue saliendo barato), pero que no es una copia. En España el fenómeno empezó tímidamente con algunas exparejas impulsadas al estrellato (Belén Esteban) y algún pirado (Tamara y compañía, Yola Berrocal), pero poco a poco han ido creciendo el número de programas de televisión dedicadas a encumbrar como famoso a alguien sin que este tenga que ser capaz de hacer nada.

Al menos las copias, según la pagina web, han entrenanado para imitar las dotes artísticas del original, así que no sabe uno qué es peor…

Queda por saber si algún día surgirá gente que impersone a este tipo de famosos. ¿Qué diferenciará a uno del otro, cuando ninguno de los dos pueda hacer nada que merezca la pena? ¿Cómo separar la imitación de una realidad falsa, que a su vez creamos como triste sustituto de la verdadera, la inimitable?

Pegatinas

November 29, 2009

No sé si es el caso también en España, pero en Estados Unidos hay en marcha una guerra, que se desarrolla en la parte de atrás de los coches. Primero fueron los cristianos, con el pez a secas, con Jesus inscrito dentro, o directamente en griego, para que la vuelta a los viejos tiempos fuera completa:

Luego llegaron los darwinistas, de nuevo con el pez a secas o dos posibles inscripciones, Darwin y Evolve:

Los cristianos, sector creacionista, intentaron contraatacar:

Los partidarios de la evolución hicieron lo propio:

Pero para entonces daba igual, porque ya había un tercero en discordia:

Y a partir de ahí, la locura: Cthulhu, Fish & Chips, vampiros, cerdos voladores, Yoda, y cualquier otra cosa que uno pueda imaginar.

Comilona

November 28, 2009

Este jueves ha sido el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos (en Canadá es mes y medio antes), en el que se celebran los frutos de la naturaleza a base de comer hasta perder el conocimiento (los nativos lo llaman algo así como El día que empezó el holocausto, que como en todas las cosas siempre hay más de un punto de vista).

La celebración no tiene mucho más que explicar: las familias se levantan temprano, cocinan (pavo, relleno, puré de patatas, judías verdes, tartas de todo tipo), se empieza a cenar muy temprano (pongamos, las cuatro de la tarde), y se sigue comiendo hasta que no se puede más. Entonces se para, se ve fútbol americano o se disfruta de la compañía, y cuando hay más espacio se sigue comiendo. Eso que se llama comer como si fuera la última vez.

Pero, ¿qué pinta tiene una comida que es de verdad la última?

Un artículo de Slate informa de las diversas reglas acerca de qué puede pedir un prisionero del corredor de la muerte como última cena. Por ejemplo, que suele limitarse a cosas que puedan cocinarse con los ingredientes que se usan habitualmente en la prisión (así que si quieres filet mignon, va a ser que no). O el caso de Florida, en el que tienen que ser compradas en establecimientos locales, por no más de 40 dólares (así que el filet mignon sigue estando complicado). Esto no quiere decir que no puedan pedir otras cosas, simplemente que el resultado puede no ser el esperado.

Como ejemplo tenemos esta página del Departamento de Justicia Criminal de Texas, con la petición de 310 prisioneros. Abundan las hamburguesas, los filetes y, en los casos más recientes, donde el número de hispanos es altísimo, la comida mexicana, aunque hay otros más originales. Quizás destaque Odell Barnes Jr., que pidió Justicia, Igualdad y Paz Mundial. El horror de la experiencia se completa con esta página, en la que aparecen la ficha y últimas palabras de todos los condenados. Espanta el desproporcionado número de negros e hispanos, y ver cómo piden perdón a las familias de las víctimas, cómo le declaran amor a la suya propia, cómo se encomiendan a Dios, o cómo (los que menos) se declaran inocentes y víctimas de un error.

Esta truculenta correlación de últimas palabras y última comida no puede hacerse con todos los prisioneros: a partir de 2004 no se han seguido colgando las peticiones de comida, por considerarlo ofensivo. Puedo a ofenderse por algo, veo más sensato hacerlo por el caso de Ricky Ray Rector, que tuvo la mala suerte de ser condenado antes de que el Tribunal Supremo declarara que aplicar la pena capital a retrasados mentales es anticonstitucional. Rector fue ejecutado en Arkansas en 1992, cuando el entonces gobernador Bill Clinton hacía campaña para las elecciones presidenciales. Lobotomizado debido a heridas recibidas durante el crimen que lo envió al corredor de la muerte, no entendía muy bien lo que se le venía encima: decidió guardar para más tarde la tarta de su última cena.

Su normalidad, gracias

November 16, 2009

La idea que tenemos de Halloween, producto del cine y de las series de televisión, es esa fiesta en la que los niños salen disfrazados a pedir caramelos. La idea es bastante acertada (los que se quejan de que el cine americano es poco realista, que sepan que al contrario, es una imitación de la realidad casi perfecta), y todo el mundo dice que es una fiesta que, de niño, es fantástica.

Para los adultos, la cosa es más bien su versión del carnaval, porque la gente se disfraza de lo que sea (abundan las cosas de miedo, pero desde luego no son mayoría, y se ve de todo) y sale de fiesta, bien sea en casa, en bares, o en las que montan universidades o ayuntamientos en plena calle (las de West Hollywood y la Universidad de California en Santa Bárbara tienen fama, por ejemplo). Se está viendo últimamente una especial proliferación de disfraces de tipo sexy (más para los femeninos que para los masculinos, todo hay que decirlo), que es algo que a alguna gente le parece fatal, aunque también hay quién defiende que simplemente se está conviertiendo en el equivalente hetero del orgullo gay, y que es de lo más sano.

Pero, no nos perdamos, concepto básico: disfraz y fiesta.

Hace poco Dan Savage comentaba en Slog la historia de un chaval llamado Elliott Sitz, de catorce años, abiertamente gay, fuera del armario desde los doce, cuya madre le ayudó a hacerse un disfraz de Lady Gaga, y cuyo padre, disfrazado de guardaespaldas, no sólo le llevó a la fiesta de West Hollywood, sino que se dedicó a sacarle fotos, con la que han hecho un vídeo que ahora está en Youtube.

La cara de felicidad del chaval, desde luego, no tiene precio.

Puede que, a día de hoy, las leyes no reconozcan completamente la igualdad de los homosexuales (incluso que, como ocurre en algunos estados de Estados Unidos, se den pasos atrás en materia de derechos). Pero con casos como el de Elliott, chavales que, con el apoyo de sus padres, llevan la vida normal que antes era imposible llevar, podemos ser optimistas.