Puntos experimentales

August 22, 2012

Hotel en Graz, Austria. La llave de la habitación viene con un llavero que podría ser usado como rueda de molino. La recepcionista sugiere que la deje en recepción, que está siempre abierta, así que eso hago.

Voy a cenar a un restaurante griego, con españoles trabajando en Graz y un griego que viene conmigo desde París, y que identifica a la camarera del restaurante, por el acento, como griega de segunda generación, es decir, nacida ya en Austria.

A la hora de pagar viene, como es normal, con un recibo para toda la mesa. Le explicamos que a los dos que venimos para el congreso nos hace falta una factura individualizada, para que nos devuelvan los gastos. Nos dice que sin problema, que paguemos juntos pero que ahora nos hace facturas para cada uno. Añade que, si queremos, puede poner más de lo que pagamos.

Recordemos que no nos conoce de nada, y que no debería tener especial interés en lograr que estafemos unos pocos euros con los reembolsos.

Vuelvo al hotel y pido la llave de la habitación 216. Me la dan sin más, sin preguntarme siquiera el nombre. Dentro de mí una voz, heredera del Lazarillo y del tito Vázquez, se pone a gritar como una loca: “¡pero si es otra recepcionista! ¡si no te conoce! ¡le dan la llave a cualquiera aquí o qué! ¡que tienes el ordenador arriba!”. Al menos no sugiere que pida llaves ajenas…

Cuando se lo comento a mi colega, el que trabaja allí, dice que ni siquiera se les pasa por la cabeza que puedas intentar robar. Que si te vas de una tienda sin pagar algo, probablemente su primera hipótesis es que se te ha olvidado.

Está feo generalizar con dos puntos experimentales, así que no lo voy a hacer.

Pero bueno, ahí quedan los dos puntos experimentales, por si alguien anda juntando.

Advertisements

Desolación

August 17, 2012

Jueves 16 de agosto.

Laboratorio en una escuela de ingeniería francesa. Tras un puente de tres días, un grupo de intrépidos investigadores decide reincorporarse al trabajo, en vez de decir aquello de donde caben tres, caben cinco. A la hora de la comida se dirigen, con poca esperanza, hacia el comedor (el restaurante más cercano está a una hora a pata). El comedor está efectivamente cerrado, pero hay alguien repartiendo bolsas con una especie de picnic por tres euros. Una primera mirada a la bolsa indica que el picnic va a ser tirando a austero. Los intrépridos investigadores deciden irse a comer sentados sobre la hierba, al lado del lago.

Ya que la comida va a ser mala, al menos disfrutar del solecito.

La bolsa contiene una ensalada y una lata, con dos combinaciones posibles: ensalada de arroz con atún y lata de paté, o ensalada mexicana con atún y lata de atún. Sí, más atún, que se ve que es muy sano.

Al intrépido investigador español le toca la segunda opción.

También hay una botella de agua, una pieza de pan (que no es del día, y que no está claro que sea de la semana), un pastelito y un postre de crema de chocolate.

Al intrépido investigador español no le gusta el chocolate.

El intrépido investigador español decide que al día siguiente no le va a pasar lo mismo, y que va a venir mucho mejor preparado.

Jueves 17 de agosto.

Laboratorio en una escuela de ingeniería francesa. El intrépido investigador español viene preparado con ensalada, embutido (que para algo acaba de volver de España), pan y fruta. Visto el patio, se podría haber traído también una pelota de voleibol para charlar con ella: si el laboratorio tuviera más mugre parecería el decorado de una película post-apocalíptica.

El intrépido investigador español cree haber oído pasos en el pasillo, pero le da miedo mirar por si es un zombi.

Aunque la comida es mucho más satisfactoria que la del día anterior, para el año que viene el intrépido investigador ha decidido optar por una filosofía alternativa para resolver el problema del cierre del comedor.

Donde caben tres caben cinco, vaya que si caben.

Nota: Sí, dice la RAE que voleibol se escribe así. Ya, yo me he quedado igual.

La tía Marianne

July 29, 2012

Me acerco al Pompidou a una exposición de Gerhard Richter, al que no conozco de nada, por más que según la Wikipedia sea el artista vivo que más ha vendido. Es un pintor alemán, y el grueso de su trabajo puede dividirse, a grandes rasgos, en dos grupos. Por un lado, pinturas basadas en fotografías (propias o ajenas), que se alejan del fotorrealismo por un ligero efecto de difuminado, que le da un aire de fotografía desenfocada, y que queda especialmente bien cuando la escena está muy iluminada. Por el otro lado, pinturas totalmente abstractas, a veces sobre superficies de aluminio, lo que les da una textura muy particular, sobre todo porque a veces se dedica a rascar la pintura hasta dejar el fondo a la vista.

Una vez en la exposición descubro que sí que conocía la serie de pinturas Kerze, sobre velas, pero simplemente porque Sonic Youth usó una como portada de su disco Daydream Nation:

La exposición me gustó mucho, en parte porque es un pintor técnicamente fantástico, en parte porque incluso las obras más conceptuales parecían coherentes, y no una tomadura de pelo, como ocurre otras veces. Aunque no fue un artista especialmente político, en Baader-Meinhof (October 18, 1977) pintó a los miembros de la Fracción del Ejército Rojo, antes y después de morir en la cárcel, y tampoco rehuyó del tema político esencial para un alemán nacido en 1932, el nazismo. Esto último, además, no le pillaba lejos: tanto su padre, Horst, como su tío, Rudi, fueron miembros del Partido Nacional Socialista.

Me resulta difícil juzgar a alguien por unirse al Partido Nazi cuando Hitler ya estaba en el poder, especialmente alguien con familia e hijos. Puede que fueran nazis convencidos, o puede que lo hicieran por presión social, o directamente por miedo a que su familia sufriera represalias. Es muy fácil imaginar ahora que uno nunca haría algo así, que se exiliaría o se uniría a la resistencia, pero en estos temas las opiniones desde la distancia son bastante inútiles. Aún así, imagino que no tuvo que ser fácil para Ritcher pintar Onkel Rudi, basada en una vieja fotografía de su tío Rudi con su uniforme del ejército, poco antes de morir en la guerra. El cuadro es de 1965, y fue donado al Museo de Bellas Artes Checo, en homenaje a las atrocidades nazis en Lidice:

El cuadro se menciona siempre ahora en pareja con Tante Marianne, del mismo año y basado en una fotografía de Marianne, la tía de Ritcher, con el pintor, entonces sólo un bebé. Marianne era deficiente mental, y murió durante Aktion T4, el programa de eugenesia del partido nazi. Ritcher no sabía esto al pintar el cuadro, sino que lo descubrió con el libro Ein Maler in Deutschland (Un Pintor Alemán), del periodista Jürgen Schreiber. No fue la única sorpresa: el suegro de Ritcher fue uno de los médicos encargados del programa en el hospital donde murió Marianne. Si alguien lo propone como argumento para una película, sonaría inverosímil.

Lo que más me llama la atención no es el horror que tuvo que ser para Ritcher descubrir algo así, porque es al menos un horror simple, sin dobleces, ante el que él es totalmente inocente. Lo que me cuesta imaginar es qué pensaría de la muerte de Marianne el padre de Ritcher, así como su tío, si la sobrevivió (no tengo las fechas claras). Si se unieron al partido nazi por miedo, ¿qué tuvo que ser para ellos dejar morir a su hermana con el objetivo, al menos en su mente, de salvar al resto de la familia? Y si eran nazis convencidos, ¿lo siguieron siendo? ¿Dudaron? ¿Entregaron a su hermana voluntariamente u obligados? ¿Tan efectiva fue la propaganda de la eugenesia nazi como para ver a tu propia hermana como una lacra para la sociedad?

Sea como sea, el contexto que aportó el libro ha cambiado el cuadro para siempre. Quizás en su día fuera simplemente la imagen de una chiquilla feliz de posar para una foto con su sobrino, una inocente escena de felicidad familiar. Ahora cuesta ver la mirada de Marianne sin pensar en su vida después de la foto.

Haywire y el sector público

July 28, 2012

Haywire es, según donde viva uno, la última o penúltima película de Steven Soderbergh. El argumento se puede explicar de diferentes maneras, según el nivel de detalle deseado:

Poco detalle: Gina Carano le parte la cara a (casi) todo el mundo.

Más detalle: Mallory Kane (la susodicha Gina Carano) trabaja para una agencia privada que hace “operaciones” para el gobierno americano. En una de esas misiones se ve traicionada, con media agencia buscándola para matarla, así que se ve obligada a partirle la cara a (casi) todo el mundo.

Aún más detalle: Haywire es una película de acción realista (léase, acción a lo Bourne, como por ejemplo las últimas de James Bond), con su poquito de intriga palaciega, traición y espionaje, pero más centrada en la acción que en otra cosa. La película no va a quedar para la historia, pero Soderbergh es un gran director, estiloso y camaleónico a un tiempo, y logra que la cosa quede la mar de digna. Destaca, como es normal en él, el reparto: Ewan McGregor, Michael Fassbender, Michael Douglas, Antonio Banderas, Bill Paxton, Channing Tatum… Y sin embargo, cojea por culpa de una pieza clave: igual que fichó a la actriz porno Sasha Grey como protagonista de The boyfriend experience, aquí cuenta con Gina Carano, que en su caso viene del mundo de la lucha. Las dos son más bien cortitas como actrices, pero mientras que Grey tenía la ventaja de que su personaje era un poco acartonado (y es difícil distinguir a una mala actriz de una buena actriz interpretando a un personaje inexpresivo), el personaje de Carano las está pasando putas durante la película, y a veces se agradecería un poco menos de cara de palo. Aún así hay que reconocerle que es guapa, tiene cierto carisma, la cámara la quiere y se le da estupendamente lo de partirle la cara a (casi) todo el mundo, que es de lo que va la cosa.

Procedo ahora a reventar parte de la película, lo cual no creo que le reste mucho atractivo, pero siempre está bonito avisar.

Michael Douglas es el agente Coblenz, miembro de una agencia gubernamental que contrata a la empresa de Kenneth (Ewan McGregor), en la que trabaja Kane. Es Kenneth, junto con Rodrigo (Antonio Banderas), un contacto español, el que traiciona a Kane y, de paso, a Coblenz, que contra todo pronóstico ni es mal tipo ni está en el ajo.

En una escena al final de la película Coblenz se reúne con Kane y tras un intercambio de información sobre el caso le ofrece un trabajo en el gobierno. En sus palabras, la paga es peor, hay que pagar más impuestos, pero es un trabajo honrado donde estas cosas no pasan. De hecho, según él, el problema de tratar con empresas privadas para menesteres de seguridad nacional es que luego no rinden cuentas, los marrones se quedan por limpiar y si te he visto no me acuerdo. Kane le dice que le responderá cuando acabe de partir caras, que aún le quedan un par de ellas en la lista.

Este minutito escaso de diálogo, en una película de gente pegándose galletas, es la defensa más clara del sector público que he visto en el cine desde que empezó la cosa esta que llamamos crisis.

No es una defensa encarnizada, las cosas como son, pero es una defensa al fin y al cabo, especialmente sorprendente en un género que tiende al vigilantismo individualista y en el que muchas veces el papel de las agencias gubernamentales (ya sea la policía, la CIA o el FBI) es la de parecer anquilosadas, poco ágiles y básicamente ineficaces, con la excepción del agente rebelde e impulsivo que salva el día saltándose las órdenes de su inútil (o directamente corrupto) jefe.

Y eso que, en este caso, Coblenz podría ser acusado de lo mismo. Al fin y al cabo es él el que ha contratado a una empresa que le ha salido rana, y su manera de arreglar las cosas básicamente consiste en dejar que Kane parta caras y averigüe por qué tiene que andar partiéndolas. Y sin embargo si algo se enfatiza es lo contrario, es decir, el cómo trabajar en el gobierno es la mejor opción para Kane.

De nuevo: no está claro que a un par de minutos de diálogo se le pueda llamar enfatizar, pero tampoco es que la película tenga mucho diálogo.

Haywire se rodó en 2010, y empezó a desarrollarse en 2009. Dados los tiempos que maneja Hollywood, es muy posible que se escribiera al menos un año antes, puede que más. No sé si Soderbergh o Lem Dobbs (el guionista) tenían en mente la crisis, aunque tampoco es estrictamente necesario: el sector público siempre ha estado muy atacado en Estados Unidos (uno de los principales mantras del Partido Republicano es que la empresa privada siempre puede hacerlo mejor), y desde la irrupción del Tea Party la cosa se ha disparado.

Llegarán películas más sesudas centradas en analizar cómo se está usando esto que llamamos crisis para convencernos de que lo público es un lujo, el capricho inútil de una sociedad irresponsable, y en defender el papel de los bomberos, profesores, policías, médicos y demás gentes de (según nos cuentan hoy) mal y derrochador vivir. Mientras tanto, ahí quedan esas cinco o seis líneas de diálogo de Michael Douglas en una película en la que es de los pocos que se salvan de que Gina Carano le parta la cara.

El Tour se ve mejor desde arriba

July 23, 2012

Última etapa del Tour de Francia 2012, edición especial con ración extra de hooligans ingleses.

De lo que llegué a ver (incluyendo gente a los que la policía tuvo que pedir que se bajaran de los árboles), los de la última foto se llevan la palma.

 

 

Apetito

July 21, 2012

Hace hoy 25 años salía a la calle Appetite for Destruction, el primer disco de Guns N’ Roses, y uno de los muy mejores discos de rock duro de la historia. Abre con Welcome to the jungle, cierra con Rocket Queen, y entre medias otras diez canciones a cada cual mejor, una tras otra en un sin parar arrollador. Una cosa redonda, que además suena igual de bien hoy que en 1987:

El disco está grabado tras años de malvivir y dar conciertos sin parar, y se nota. Es fresco, variado, agresivo, y cuando Axl Rose canta sobre sexo, drogas y rock n’ roll logra que no suene a cliché. Como en su día los Rolling, AC/DC o Aerosmith, los primeros Guns N’ Roses sonaban a mala vida, a sexo, a suciedad, a noches de farra descontrolada, a peligro.

La cosas no tardaron en venirse abajo. Steven Adler, el batería, fue expulsado por excesivo consumo de drogas (y que te echen por eso de Guns N’ Roses es para preocuparse) y substituido por Matt Sorum, que aunque técnicamente es impecable, tenía un estilo más contundente, sin la agilidad y la versatilidad de Adler, que eran clave. Poco después se marchó Izzy Stradlin, guitarra rítmica y principal compositor en la sombra de las dos estrellas, Axl Rose y Slash. Para entonces la banda ya había sacado los dos Use your Illusion, que aunque tienen sus momentos, están muy lejos de la maravilla que es el Appetite, y que se podrían haber beneficiado mucho de un poco de tijera, tanto recortando algunas canciones como eliminando otras por completo.

De lo que vino luego, para qué hablar. Hoy día Axl Rose sigue adelante con la banda, hecho una acartonada caricatura de sí mismo (pese a que los músicos, incluyendo a Ron Thal, son todos estupendos), y ninguno de los miembros originales ha logrado acercarse por su cuenta al éxito de sus inicios.

Sin embargo, gracias a la magia de internet (Youtube, te queremos), ahora tenemos la opción de ver cómo fueron los conciertos en los años buenos, como este directo del 2 de Febrero 1988 en el Ritz de New York, cuando Appetite aún estaba escalando al número uno que alcanzaría por fin en septiembre de ese año, más de un año después de ser editado:

O este concierto de 1986, un poco antes de firmar con Geffen Records, en el Roxy, uno de los clubs de Hollywood donde empezaron a labrar su leyenda, y que incluye versiones de Jumpin’ Jack Flash de los Rolling Stones y Mama Kin de  Aerosmith:

Abosonados

July 19, 2012

The ash of stellar alchemy was now emerging into consciousness. At an ever-accelerating pace, it invented writing, cities, art and science, and sent spaceships to the planets and the stars. These are some of the things that hydrogen atoms do, given fifteen billion years of cosmic evolution.

Carl Sagan, Cosmos

Hoy toca hablar de bosones, claramente.

¿Eso no fue hace un par de semanas ya?

Ya, pero he estado de viaje.

Cualquier excusa es buena. Además, ¿tú de eso sabes?

No, pero me he visto un par de vídeos sobre el tema. Con eso me sobra.

Hombre, sobrar sobrar, lo que se dice sobrar…

Que sí, hombre, que sí. Venga, pregunta.

A ver, el señor Higgs ese, ¿quien es?

Peter Higgs es un físico teórico que propuso, allá por los años 60, un campo, conocido como el campo de Higgs, para explicar la gravedad, y por tanto la masa. Igual que hay un campo electromagnético, y algunas particulas interactúan con él (y por tanto tienen carga eléctrica, ya sea positiva o negativa) y otras no (y son lo que llamamos neutras), Higgs propuso que algunas partículas se mueven sin interactuar con el campo de Higgs, y por tanto tienen poca o casi ninguna masa, mientras que otras sí interactúan, y por tanto tienen masa. Es el llamado mecanismo de Higgs, y está bien explicado (con subtítulos) aquí:

Vale, eso es el campo de Higgs. ¿Y el bosón?

Pues resulta que en la teoría cuántica, los campos están formados por partículas, llamados bosones. Es decir, las oscilaciones de los campos son partículas: recordemos la dualidad onda corpúsculo, que dice que la luz es una onda y una partícula; pues el resto es lo mismo. El que nos suena es el fotón, pero hay tres más ya descubiertos. El de Higgs, caso de encontrarlo, sería el quinto.

¿Pero cuantas partículas de esas hay en total?

Pues según el modelo estándar de la física de partículas, tenemos doce fermiones elementales, seis quarks (que se combinan para formar hadrones, lo que incluye los protones y neutrones de toda la vida) y seis leptones (que incluyen al electrón y al neutrino). A eso hay que sumar los cuatro bosones ya mencionados, uno para el electromagnetismo, dos para el campo débil (que afecta a todos los fermiones) y uno para el campo fuerte (que afecta sólo a los quarks, que por eso forman el núcleo del átomo). La Wikipedia ofrece una tabla resumen llena de color:

Esto es lo que hay: los doce fermiones y cuatro bosones confirmados hasta la fecha.

¿Y cómo se busca una partícula nueva?

Para eso está el Large Hadron Collider (el Gran Colisionador de Hadrones, LHC para los amigos) del CERN. Los colisionadores son aceleradores de partículas que logran que dos partículas vayan muy muy rápido y luego se estrellen una contra la otra. De ese pepinazo salen otras partículas, que no tienen que ser las mismas que entraron. Así se logran crear (momentáneamente) partículas que no anda campando por el universo.

Suena sencillo. Tiene truco, ¿no?

Varios. Primero, el tipo de partícula depende de la energía de la colisión, es decir, de cómo rápido vayan las partículas. Al bosón de Higgs se le predecía una masa considerable, lo que hacía necesario que las partículas fueran prácticamente a la velocidad de la luz. Por eso hacía falta construir el LHC, que es un colisionador como no se ha visto antes otro igual. Como dice Neil deGrasse Tyson (astrofísico, divulgador, ídolo), cada vez que fabricas un aparato que llega dónde no ha llegado otro (distancia, niveles de energía, lo que sea), hay cosas nuevas que explorar.

¿Entonces, el señor Higgs lleva casi 50 años esperando a que se pudiera hacer el experimento, cuando ya estaba más o menos claro cómo hacerlo?

Mayormente. Pero el que se sepa cómo debe funcionar en teoría no quiere decir que podamos hacerlo en la práctica: estamos hablando de electroimanes forrando un tubo de 20 metros de diámetro y 50 de largo, con un sistema de refrigerado acojonante, un entorno perfectamente controlado que no añada ruido y unos detectores finísimos. Estamos hablando de cosas que tienen esta pinta:

El detector ATLAS: construir algo así lleva un rato.

Hombre, así mirado, da un poco más de respeto.

Sí, ya no parece un huevo que se eche a freír. De hecho el experimento lleva tiempo ya funcionando, pero hace falta repetirlo muchas veces, porque no es que se pueda hacer una foto de las partículas durante el impacto (que además dura un segundo dividido por un uno con 23 ceros detrás), y las partículas como el bosón de Higgs son inestables, así que sólo existen durante el impacto.

Todo son facilidades, por lo que veo.

Pues eso no es todo. Si estrellas dos gluones, te puede salir un bosón de Higgs, que se descompone en dos bottom quarks. El problema es que eso sólo pasa, así a ojo, una vez por millón. El resto de las veces siguen saliendo los dos bottom quarks, pero sin que haya habido bosón de Higgs por el camino. Y lo único que se puede medir es la masa inicial, la final y la energía del pepinazo.

¿Entonces?

Entonces pones tu LHC a funcionar entre 20 y 600 millones de veces por segundo, 24 horas al día, todos los días, hasta que tienes una cantidad inhumana de colisiones. Luego haces una curva con la información que sacas de todas las colisiones, que se compara con dos modelos: uno que tiene el bosón, y otro que no. El modelo que tiene en cuenta el bosón predice un pequeño bultito en la curva (una nimiedad, por eso hacen falta millones de colisiones, para estar seguros de que el bultito está ahí de verdad) en el nivel de energía que se corresponde con la energía que hace falta para crearlo, mientras que el otro predice que no hay bultito.

Así que al final todo se queda en ver si los datos experimentales tienen el bultito o no…

Efectivamente. El experimento lo han hecho de forma independiente dos grupos, cada uno con su detector, ATLAS y CMS, trabajando de forma independiente. Al principio vieron lo que parecían dos bultitos, pero un poco lejos uno del otro. Ahora que tienen más datos, parece que están seguros de que sí, que hay un bulto, con una partícula que pesa unos 125 GeV, y que tiene toda la cara de ser el bosón de Higgs.

Esta explicación la has copiado de alguna parte, ¿no?

Un poco. El majísimo Jorge Cham, de PhD Comics, tiene un tebeo al respecto, así como un vídeo/animación, que conviene ver en pantalla grande:

Vale, y entonces todo eso de que desvela los secretos del Big Bang y el origen del universo y bla bla bla, ¿de dónde viene?

Pues de dos sitios. Primero, las condiciones que se crean en el pepinazo corresponden a lo que pasaba en el universo poco después del Big Bang, más cerca cuanto más energía se use. En el caso del LHC estamos hablando de una mil millonésima parte de segundo después del Big Bang, que parece muy cerca, pero que es que las cosas iban muy rápido entonces.

Vale, eso se entiende. ¿Y el otro sitio?

El otro se entiende menos, especialmente  porque esto de que las masa y las interacciones sean partículas es una cosa que no te suelen contar en clase: cuando yo era joven, todo eso era(n) campo(s). Pero básicamente, las partículas que tenemos son un poco simétricas (partículas con carga opuesta, por ejemplo), pero no del todo. La simetría es una cosa preciosa, y a la gente le gusta suponer que existía al principio del Big Bang, pero que se rompió enseguida. La pregunta es quién tuvo la culpa.

¿Y el bosón de Higgs es un sospechoso?

Eso dicen. Por ejemplo, existe la teoría de la supersimetría, que dice que al principio todas las partículas y fuerzas eran simétricas, y entonces el bosón de Higgs llegó, empujó todo para el lado, y la lio parda: separó el electromagnetismo y las interacciones atómicas, dio masa a todas las partículas, hizo que la materia y la antimateria no sean simétricas, y básicamente explica que el universo tenga la pinta que tiene.  Y como todo esto son teorías sin mucho apoyo experimental, están todos deseando que se confirme que la partícula existe y ver si se puede avanzar un poco. De hecho el LHC ya se ha cargado algunas hipótesis, al demostrar que algunas partículas predichas no están donde deberían estar.

De esto me he enterado regular.

Ya, tampoco te creas que a mí me da para mucho más. Tengo amigos que se han doctorado en física y se han quedado también un poco igual, así que no vamos a pedirle al olmo que dé macedonia. El señor Brian Cox sí que sabe, y lo explica en un TED:

¿Y si me quiero ansiar y enterarme de algo más?

Sin leer, dices, ¿no?

Veo que nos entedemos.

Pues hay un documental de una hora, The Hunt For Higgs, bastante majo y completito, con gente del CERN hablando, así como otras estrellas de la física (como Michio Kaku, que se apunta a un bombardeo). Lo de la supersimetría está bastante bien explicado, por ejemplo.

¿De verdad que se entiende bien? ¿Merece la pena?

Hombre, es de la BBC.

Ah.

Envidia de tele pública, ¿no?

Un poco.

Pues eso.

Tiempo

July 17, 2012

Semana y pico en Austria. Conferencia, cervezas, Klimt y Schiele.

Pero ya habrá tiempo de batallitas, y si no, tampoco pasa nada.

Abre uno los periódicos y dan ganas de cerrarlos y graparlos luego, no los vaya a abrir un golpe de viento. El Gobierno ha subido el IVA, porque como tanta gente no paga, es mejor que los que sí lo hacen paguen más. De aquí a que Gallardón diga que es muy complicado atrapar a los que cometen crímenes y que mejor ir todos a la cárcel unas pocas semanas al año, para compensar, hay un paso:

– ¿Cuánto nos ha caído este año en concepto de asesinatos?

– No llega a cuatro días; se ve que el año pasado fue tranquilito.

Serviría además para ahorrarse pagarle a los funcionarios durante ese tiempo, además de los recortes propios y la paga extra, que no es más que una de las catorce pagas en las que a algunos les llega el salario (en vez de doce, como al resto), y no un extra de verdad, como la propina de 1.2 millones a la que tenía derecho Rato en pago a reventar la banca española.

De Díaz-Ferrán no sabemos si recibía aguinaldos extras de este tipo (algo nos dice que sí, por mucho que no sea amigo de indemnizaciones, al menos ajenas), pero sí que, caso de haberlas, probablemente las hubiera guardado en Suiza. El término exacto parece que es evadir, pero no nos vamos a enfadar por un quítame allá una legalidad.

Y mientras, si algo hemos ganado, es que en el Parlamento, por fin se habla alto y claro: hay que joderse.

Pero ya habrá tiempo de horrorizarnos con la actualidad, y si no, tampoco pasa nada.

Se ha muerto Jon Lord, teclista fundador de Deep Purple, visionario del órgano Hammond, y un músico como una catedral. Me lo descubrió un amigo que no es amigo, sino familia, que me regaló el Made in Japan, cuando yo andaba empezando en eso de la música con gente que gruñe y grita. La aportación más famosa de Lord al disco, probablemente, sea Child in Time, donde mezcla el lirismo del arranque con el desgarro final:

Famoso por introducir influencias de la música clásica en el rock (incluyendo discos con orquesta, ahora tan de moda, no tanto en 1969), dándole tres vueltas de tuerca al nivel de barroquismo y virtuosismo, también era capaz de participar en improvisaciones tan maravillosas como Son of Alerik, apoyando la guitarra de Blackmore con pinceladas sutiles, brillando sin brillar:

Lord era de esos músicos tenaces, constantes, trabajadores, con una ética profesional de las que ya no quedan. A los 71 años, y luchando contra un cáncer de páncreas, seguía componiendo y grabando. Un ejemplo. Un grande.

Siempre habrá tiempo de maravillarnos con su música, y si no, ya haremos el esfuerzo de encontrarlo.

Los Corleone y las presidenciales en México

July 3, 2012

Nueva York, 1945. A Don Vito Corleone no le gusta el negocio de la droga. Una cosa es el juego, la prostitución, el alcohol, la extorsión, hasta un asesinato de vez en cuando; sin embargo, cree que el narcotráfico acabará por destruir a las Familias. El Turco Sollozzo, en cambio, cree que la heroína es el futuro, y quiere que Don Vito le ayude a hacer que el negocio prospere de verdad. Esta tensión pone en marcha la historia. Y sin embargo, ambos llevan razón: las drogas van a a ser el futuro del crimen organizado, pero también harán que la mafia en Estados Unidos deje de ser lo que fue, un negocio dominado por italianos, irlandeses (Road to Perdition) y judíos (el padre de Toby Ziegler en The West Wing)

En una reunión con los jefes de las Cinco Familias, así como representantes de otras partes de Estados Unidos (en el libro se menciona que no invitan a nadie de Chicago, porque son unos salvajes), Don Vito accede a prestar su apoyo político. Alguien dice que hay que llevar la droga como un negocio respetable: no se vende en los colegios, ni a los niños. Se sugiere vendérsela a la gente de color, que son animales de por sí. Esta es también la reunión en la que Don Vito jura, por el alma de sus nietos, que no tomará represalias por la muerte de Santino. Es la reunión en la que Michael, exiliado en Sicilia y viudo reciente, no jura nada.

Esa gente de color que se señala como compradores preferentes pasan pronto al otro lado del negocio, primero como peones, luego en posiciones de poder. En American Gangster, de Ridley Scott, se menciona como en los años 70 la policía no se podía esperar que un negro fuera la cabeza de una red de narcotráfico. En la conocida como epidemia del crack, entre 1984 y 1993, la droga se asocia ya sin dudarlo a bandas negras y a niveles de violencia urbana nunca vistos hasta la fecha. Es en este contexto en el que se desarrolla The Wire: bandas luchando por el control de la venta en las ciudades, y mafias extranjeras encargándose de la importación.

De esas mafias extranjeras hoy se llevan la palma, con diferencia, los llamados cárteles mexicanos, aunque como dice Arturo Sarukhán, embajador de México en Washington, no son cárteles, y ojalá que lo fueran, porque así al menos habría mucha menos violencia. En Traffic se veían sus problemas para meter droga en Estados Unidos, mientras que otra magnífica serie, Breaking Bad, se centra en el nuevo producto estrella, la metanfetamina: fácil de sintetizar y terriblemente adictiva, su producción es hoy día una empresa multinacional, con los ingredientes llegando de un país, los laboratorios en otro, y el contrabando a Estados Unidos pasando por México.

La primera espada del narcotráfico mexicano es Joaquín Guzmán Loera, El Chapo Guzmán, líder del cártel de Sinaloa y número uno de la nada oficial lista de Los más buscados del mundo de la revista Forbes, dudoso honor conseguido tras la muerte del anterior número uno, Bin Laden. El New York Times publicó hace poco un artículo explicando el negocio de los cárteles, centrándose en cómo El Chapo ha conseguido convertirse en el líder del sector. La cosa es fascinante, especialmente en lo que respecta a los métodos usados para el contrabando: desde aviones a submarinos desechables, desde catapultas para lanzar la droga sobre los nuevos muros de supuesta alta seguridad a túneles pasando justo debajo de la frontera. El artículo describe un negocio que funciona con la misma eficiencia que una multinacional de las que cotizan en bolsa, con la dificultad añadida de que las OPAs hostiles son hostiles de verdad.

La respuesta a los cárteles es la llamada guerra contra la droga, dirigida por Estados Unidos y con la participación de otros países, fundamentalmente México. La guerra en cuestión está yendo entre mal y muy mal. El último ejemplo es el escándalo de la operación Fast and furious (sí, como esa cumbre del cine), en la que se entregaban armas a los narcotraficantes con la esperanza de averiguar de dónde sacaban las otras armas. Al parecer, una de esas armas ha sido usada para matar a Jaime Zapata, agente americano asesinado por Los Zetas. La cosa ha acabado con el Congreso declarando en desacato al fiscal general. Lo dicho, un horror. Y es que, como decían en The Wire, ni siquiera se le debería llamar guerra, porque las guerras terminan.

Pero si la cosa le está sentando mal a Obama (lo mismo que a sus predecesores, que tuvieron un éxito similar), la cosa en México es mucho peor, básicamente porque es allí donde se pegan los tiros, y ha sido una de las principales causa de desgaste de Felipe Calderón. Intentó pegar un golpe de efecto justo antes de las recientes elecciones con el arresto del hijo de El Chapo, pero al final resultó que no era él, sino uno que pasaba por allí. Finalmente la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, ha quedado tercera, y el ganador ha sido Enrique Peña Nieto, del PRI. Al menos, por ahora: Andrés Manuel López Obrador, del PRD, ha anunciado que impugnará las elecciones. Ya ocurrió en las de 2006, donde perdió ante Calderón por apenas 0.5% del voto popular. Esta vez la diferencia es del 7%, así que aunque nunca se sabe, no tiene pinta de que vaya a cambiar el resultado.

Francamente, no estoy lo bastante informado para poder opinar sobre qué candidato tiene mejor pinta, y menos ahora que lo mismo lees a gente poniéndose de ejemplo de fraude como a gente diciendo que todo fue estupendamente. Sólo sé que, antes de las elecciones, mis amigos mexicanos se dividían entre los que iban con López Obrador, los que iban con López Obrador como mal menor, y los que no iban con ninguno y querían pegarle fuego a todo, que viene a ser algo así como debatirse entre el ser, la nada y la nada con dientes afilados y cara de pocos amigos tirando a ninguno.

No sé de qué me suena

Veinte años (II)

July 3, 2012